El Tribunal Supremo Electoral abrió en Cochabamba el proceso de reforma de las tres principales leyes electorales del país y, al mismo tiempo, puso sobre la mesa la posibilidad de impulsar cambios en la Constitución Política del Estado. La reunión convocó a vocales nacionales y a representantes de los nueve tribunales departamentales, en una jornada en la que el órgano electoral planteó una agenda de trabajo que se extenderá hasta noviembre, cuando se cumpla un año del primer balotaje presidencial en la historia de Bolivia.

El presidente del TSE, Gustavo Ávila, anunció que la revisión alcanzará la Ley 018 del Órgano Electoral, la Ley 026 del Régimen Electoral y la Ley 1096 de Organizaciones Políticas. Según explicó, el proceso no se limita a ajustes puntuales, sino que busca redefinir aspectos centrales del sistema democrático. “No venimos simplemente a modificar leyes. Venimos a construir las reglas de nuestra democracia”, afirmó durante el encuentro.

La agenda prevista incluye temas como el sistema de cómputo, las candidaturas, la paridad, los debates, las encuestas, el funcionamiento de los partidos y la tecnología electoral, entre ellos el Sistema de Resultados Electorales Preliminares, Sirepre. Ávila también reclamó para el TSE la conducción institucional de este proceso y remarcó que el órgano no debe quedar subordinado a ninguna otra instancia. “No somos un apéndice de ningún otro órgano ni una institución subordinada a ningún poder político”, enfatizó.

Aunque el Tribunal Supremo Electoral presentará los proyectos de reforma, su aprobación dependerá de la Asamblea Legislativa. Antes, la institución prevé socializar las propuestas en los nueve departamentos con actores políticos, sociales e indígenas, en busca de un debate más amplio sobre los cambios que pretende impulsar.

En ese marco, Ávila pidió también revisar con mirada crítica la Constitución. “Debemos analizar la Constitución. Hagamos un mea culpa y veamos qué debemos proponer para un mejor país”, sostuvo. A su vez, el vocal Carlos Alberto Goitia planteó la inclusión de reformas constitucionales y anticipó la posibilidad de un referéndum para otorgarles legitimidad.

De acuerdo con el marco vigente, una reforma parcial de la Constitución requiere una ley aprobada por dos tercios de los legisladores presentes o, en su defecto, la recolección de firmas equivalentes al 20% del electorado y luego un referéndum aprobatorio.

El debate ya comenzó a moverse también en el terreno político. El portavoz de Libre, Luis Vásquez Villamor, informó que su fuerza, vinculada a Jorge Tuto Quiroga, sostuvo conversaciones con dirigentes de Súmate, de Manfred Reyes Villa; Unidad, de Samuel Doria Medina; y Demócratas. “Hemos avanzado de manera interesante en varios criterios en los que hay coincidencias”, señaló.

Vásquez Villamor planteó que las bancadas dejen de lado los sellos partidarios y conviertan a la Asamblea en “el eje central de la política que dinamice el cambio”. Añadió que después de la reforma electoral deberán abordarse nuevas leyes y designaciones institucionales. “Hay que designar a más de medio Estado de acuerdo con la Constitución. Hay una tarea gigante por delante”, sostuvo, al remarcar que un acuerdo amplio es la única vía para sacar al país del estancamiento.

En la misma línea, el presidente del Senado, Diego Ávila, informó posteriormente que, junto con el diputado Carlos Alarcón, de Unidad, presentó un proyecto de reforma parcial. “Bolivia necesita cambiar para avanzar. No podemos seguir postergando las reformas que el país necesita”, manifestó.

Durante el encuentro, el vocal Carlos Alberto Goitia también pidió revisar “descarnadamente” tanto las normas como el desempeño del Órgano Electoral. Sostuvo que algunos actores han logrado “jugar sucio, hacer trampa y usar granjas de bots”. Sin mencionar nombres, aludió además a una persona que buscó perpetuarse, a un partido que intentó copar el escenario nacional y a “un Tribunal Supremo Electoral muy servil”.

En un tono crítico, cuestionó la facilidad con la que hoy pueden elaborarse proyectos con herramientas de inteligencia artificial. “Hoy necesitamos cinco minutos para hacer un proyecto de ley con ChatGPT y presentarlo como si fuese gran cosa. Eso es basura”, dijo.

La vocal Celedonia Cruz Ayma, por su parte, definió tres pilares para orientar la reforma que el TSE proyecta desarrollar en los próximos dos meses: modernización tecnológica, fortalecimiento institucional y adecuación de

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