Después de varios intentos que no lograron normalizar el abastecimiento de combustibles, el Gobierno decidió intervenir Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) mediante una medida extraordinaria que busca responder, al mismo tiempo, a la urgencia de reducir las filas en los surtidores y a un cambio de fondo en el esquema de importación y comercialización de carburantes.
La decisión fue formalizada a través del Decreto Supremo 5697, que establece una intervención estatal temporal por un período máximo de 180 días. Ese plazo podrá extenderse una sola vez por 90 días más, únicamente si continúan las causas que motivaron la medida. Con ello, el Ejecutivo intenta resolver una crisis que, según admitió el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, no pudo ser contenida con las acciones regulares adoptadas hasta ahora.
“Las medidas regulares que habíamos tomado no funcionaron y no se pudo resolver el tema de la provisión de combustibles. Por eso estamos tomando esta medida extraordinaria”, afirmó Blanco, al explicar que la intervención responde a fallas en la importación y distribución de carburantes que derivaron en desabastecimiento y largas filas. El ministro aseguró además que los resultados serán visibles de forma inmediata. “Los resultados de esta intervención estamos seguros de que van a ser inmediatos, porque no tenemos tiempo que perder”, sostuvo.
El decreto dispone la conformación de una comisión integrada por representantes de los ministerios de Economía; Producción; Hidrocarburos; Obras Públicas, y del Viceministerio de Transparencia. Esa instancia deberá concentrar su trabajo en la comercialización, la logística y la trazabilidad de los combustibles. Si durante ese proceso se identifican indicios de responsabilidad, los antecedentes podrán ser remitidos a la Contraloría, al Ministerio Público, a la Procuraduría y a otras autoridades competentes.
Pese al alcance de la medida, la comisión no sustituirá la administración de YPFB. El decreto mantiene intacta su naturaleza jurídica y su estructura institucional, mientras Sebastián Daroca continúa al frente de la presidencia ejecutiva. Blanco confirmó, además, que todavía no fue designado un interventor y que los ministros trabajarán de manera coordinada en el proceso.
Más allá de la respuesta inmediata a la escasez, la intervención abre la puerta a una transformación más amplia. Blanco anunció que el Gobierno busca devolver a YPFB a lo que definió como su “rol natural”, centrado en la exploración, explotación y refinación, con una reducción progresiva de su participación en la importación y comercialización de hidrocarburos.
“Yacimientos no fue creada con ese fin. Cumpliendo la Constitución, vamos a hacer que salga de ese rol y sean los privados los que participen en toda la cadena”, señaló el ministro, al aclarar que la estatal seguirá operando mientras se desarrolla la transición. Según explicó, el retiro no será inmediato y ya sostuvo reuniones con operadores privados dispuestos a importar carburantes conforme YPFB vaya disminuyendo su participación. Sin embargo, esos compromisos aún deben formalizarse para asegurar que el mercado no quede desabastecido.
“Queremos que ese compromiso sea suscrito por ambas partes. Tenemos que estar seguros de que eso se va a dar, porque se trata de la población”, indicó Blanco, al remarcar que el objetivo es evitar cualquier interrupción en el suministro durante el proceso de cambio.
En paralelo, el ministro confirmó que el Gobierno prepara también una intervención a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Atribuyó parte del problema de abastecimiento a la burocracia y a manejos inadecuados tanto en esa entidad como en YPFB.
Con esta decisión, YPFB llega a su año 90 enfrentando una intervención que promete respuestas inmediatas, pero que también plantea una reconfiguración de largo alcance en el sector de hidrocarburos. El desafío inmediato del Gobierno será terminar con las filas y llevar combustible a los surtidores; el siguiente, crear las condiciones para que los privados asuman gradualmente la importación y la distribución.

