La directora departamental del Servicio General de Identificación Personal (Segip) en Tarija, Rosa Mendoza, expuso un caso reciente que, según afirmó, confirma la eficacia de los controles biométricos aplicados por la institución para frenar intentos de suplantación de identidad.
El hecho involucra a una adolescente que habría intentado tramitar un documento de identidad utilizando los datos de su hermana mayor, presuntamente con la intención de viajar sin la autorización de sus padres. De acuerdo con el relato de la autoridad, la menor acudió a una oficina del Segip haciéndose pasar por su hermana, posiblemente aprovechando el parecido físico entre ambas o la disponibilidad de información personal necesaria para iniciar el trámite.
Sin embargo, el intento no avanzó. La verificación de la huella dactilar activó de inmediato el sistema biométrico de la entidad, que detectó la inconsistencia entre los datos de la solicitante y la identidad que pretendía asumir. Esa alerta impidió que el proceso continuara y permitió identificar la irregularidad antes de que se concretara la entrega del documento.
Mendoza explicó que este mecanismo es uno de los filtros centrales dentro del proceso de emisión de cédulas, porque permite contrastar en el momento los rasgos biométricos de la persona con la información registrada en la base de datos nacional. Al no coincidir la huella de la adolescente con la correspondiente a la identidad utilizada en el trámite, el sistema bloqueó la gestión.
La directora departamental sostuvo que, aunque no se trata de situaciones frecuentes, este tipo de casos demuestra que los controles tecnológicos del Segip operan de manera efectiva para evitar que una persona obtenga un documento que no le corresponde. En este episodio, señaló, todo apunta a que la menor buscaba eludir la autorización paterna necesaria para viajar, recurriendo a la identidad de su hermana mayor de edad.
Según indicó, una vez detectada la irregularidad, el personal actuó conforme a los protocolos internos previstos para estos casos, que incluyen la notificación a los responsables o tutores, debido a que se trata de una menor de edad. También mencionó que estos hechos son puestos en conocimiento de las instancias correspondientes para su seguimiento.
Mendoza aprovechó el caso para insistir en que el sistema biométrico del Segip resulta prácticamente invulnerable frente a intentos de suplantación, ya que ningún trámite puede completarse sin una coincidencia exacta entre la huella registrada y la persona que se presenta físicamente. En ese marco, afirmó que situaciones como esta contradicen versiones que circularon recientemente sobre una supuesta venta de cédulas de identidad para facilitar cambios de identidad.
La autoridad también llamó a las familias tarijeñas a reforzar la comunicación con sus hijos e hijas sobre los procedimientos legales que deben seguirse para este tipo de trámites, recordando que la institución exige el cumplimiento estricto de los requisitos establecidos, especialmente cuando se trata de menores de edad.
Finalmente, Mendoza ratificó el compromiso del Segip de continuar fortaleciendo sus mecanismos de verificación y control, con el objetivo de resguardar la integridad del sistema de identificación personal en el departamento y evitar que hechos similares deriven en consecuencias de mayor gravedad para la seguridad ciudadana.

