En un acto significativo para la economía local, el gobernador de Tarija, Oscar Montes, ha firmado la Resolución Administrativa N° 081/2026, que marca el inicio de la temporada de pesca 2026 en el río Pilcomayo. La ceremonia tuvo lugar en Villa Montes, un municipio que depende en gran medida de esta actividad económica, vital para muchas familias chaqueñas.
La decisión de levantar la veda fue respaldada por informes técnicos que aseguran que las condiciones biológicas del ecosistema son propicias para reanudar la pesca. Estas evaluaciones se llevaron a cabo bajo estrictos procedimientos administrativos y en colaboración con los actores del sector pesquero local, lo que garantiza no solo la viabilidad de la actividad pesquera, sino también la preservación del medio ambiente.
Durante el evento, Montes hizo entrega formal de la resolución a los representantes de los pescadores, quienes ahora pueden reiniciar sus actividades dentro del marco legal establecido. El gobernador expresó su optimismo respecto al desarrollo de esta temporada y confía en que se producirá una buena cosecha que beneficie a las familias que dependen de esta fuente de ingresos.
Un equipo técnico del Codefauna había realizado previamente un monitoreo del cardumen en el río Pilcomayo. Este informe reveló una abundante presencia de peces en ambos lados de la frontera, desde Argentina hasta Bolivia. En particular, se destacó una oleada significativa de peces cerca de Viscacheral, a tan solo 10 kilómetros de Villa Montes.
Francisco Pérez Nazario, capitán grande del pueblo Weenhayek y presidente de la Asociación de Pescadores de Villa Montes, celebró el levantamiento de la veda y subrayó su importancia para las comunidades indígenas locales. Según Pérez Nazario, muchas familias ya se están trasladando hacia el río para retomar su actividad tradicional de pesca. Esta práctica no solo es crucial para su sustento económico, sino que también impulsa otros sectores como el transporte y el comercio en la región.
El pescado del Pilcomayo es apreciado no solo por su frescura, sino también por ser una opción accesible para los habitantes locales. Los pescadores ofrecen su producto directamente a los consumidores a precios que oscilan entre los 7 y 8 bolivianos; sin embargo, en los mercados urbanos este mismo pescado puede alcanzar costos significativamente más altos. Por ello, Pérez Nazario ha extendido una invitación a la población para que visiten la zona y aprovechen las ofertas disponibles.
Con este levantamiento de la veda, el río Pilcomayo recupera su papel como un eje central para el desarrollo económico del Chaco tarijeño. La nueva temporada genera expectativas tanto entre los pescadores como entre los consumidores locales, quienes ven en esta actividad una oportunidad para mejorar sus condiciones económicas y acceder a productos frescos y asequibles.

