La mañana de este jueves, un vuelo de Boliviana de Aviación (BoA) que cubría la ruta La Paz–Cobija se vio envuelto en una situación de emergencia debido a una falla en el sistema de presurización. La alerta fue emitida a las 09:17, según informó la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). La aeronave, identificada con la matrícula CP-2925 y operando como vuelo OB 400, activó de inmediato los protocolos de seguridad establecidos por la aerolínea.
A pesar de la contingencia, el piloto y su equipo lograron aterrizar sin contratiempos en el aeropuerto Capitán Aníbal Arab de Cobija a las 09:34. Gracias a la rápida respuesta de la tripulación y la implementación efectiva de los procedimientos de emergencia, no se reportaron heridos ni daños materiales durante el incidente.
La DGAC subrayó que se activaron los procedimientos operativos de seguridad en colaboración con Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol). Además, anunció que llevará a cabo un seguimiento riguroso conforme a las normativas vigentes para determinar las causas del problema que ocasionó la emergencia.
Por su parte, BoA emitió un comunicado donde confirmaba que el incidente ocurrió durante la fase de descenso del vuelo. “Se presentó una alerta en el sistema de presurización durante el descenso”, detalló la aerolínea. Ante esta alerta, la tripulación reaccionó rápidamente, llevando a cabo un descenso acelerado como parte del protocolo establecido para situaciones críticas. Como medida adicional para garantizar la seguridad tanto de los pasajeros como del personal a bordo, se activaron las máscaras de oxígeno.
Los informes indican que, aunque el aterrizaje fue exitoso y sin novedades, algunos pasajeros vivieron momentos tensos justo antes de llegar a su destino. Un viajero compartió su experiencia con el canal universitario TVU-Pando, describiendo cómo sintieron una caída brusca del avión poco antes del aterrizaje. “El avión cayó con fuerza como para ir al suelo… fue muy muy grave”, relató el pasajero, quien había hecho conexión desde Santa Cruz vía La Paz.
El testimonio destaca que aunque el primer tramo del viaje se desarrolló sin problemas, durante el descenso se percibió una sensación de depresión en la cabina que generó miedo entre los pasajeros. Según su relato, muchos estaban tan asustados que incluso evitaron moverse por temor a perder estabilidad.
A pesar del susto generado por la situación crítica vivida durante el vuelo, finalmente se logró estabilizar la aeronave y completar el aterrizaje sin consecuencias médicas para los ocupantes. Este episodio ahora será objeto de investigación por parte de las autoridades aeronáuticas pertinentes para esclarecer lo sucedido y garantizar la seguridad operativa en futuros vuelos.

