El Ministerio de Salud y Deportes de Bolivia, a través de su viceministro Roberto Bustamante, ha enunciado un ambicioso plan que busca descentralizar la gestión de recursos humanos en el sistema sanitario del país. Este proceso tiene como objetivo transferir gradualmente las competencias relacionadas con la administración del personal de salud a los Servicios Departamentales de Salud (SEDES) y a las alcaldías, permitiendo así una gestión más adaptada a las realidades locales.
Bustamante enfatizó la importancia de que cada región tenga la capacidad de administrar su propio personal sanitario, argumentando que son las alcaldías y los SEDES quienes mejor comprenden las necesidades y contextos epidemiológicos específicos de cada departamento. Quién mejor que ellos para conocer la realidad de cada departamento, destacó el viceministro, al señalar que Bolivia presenta una diversidad en sus contextos sanitarios que demanda respuestas diferenciadas y adecuadas.
En este sentido, el viceministro anticipó que, en un futuro cercano, serán los SEDES quienes tomen las riendas en la designación del personal médico y paramédico. Sin embargo, subrayó que este proceso no se implementará sin antes pasar por una etapa de institucionalización que garantice su efectividad y transparencia.
Bustamante también fue crítico del modelo centralizado vigente durante los últimos veinte años, el cual ha permitido la politización en la asignación de cargos dentro del sector salud. “No se puede permitir lo que ha sucedido estos 20 años, donde el personal era usado para campañas o designado por afinidad”, afirmó con firmeza. Su visión es clara: el sistema debe ser 100% técnico, basado en méritos y competencias profesionales.
Dentro del marco de esta reforma, se contempla la implementación de mecanismos como exámenes de competencia y procesos abiertos de titularización. Estas medidas tienen como finalidad asegurar que los profesionales más capacitados accedan a los puestos en el sistema público, elevando así la calidad del servicio prestado a la población.
En la actualidad, el Ministerio de Salud mantiene bajo su control los contratos e ítems del personal sanitario durante esta fase transitoria. No obstante, el objetivo final es que esta institución se limite a cumplir un rol rector y normativo, delegando la gestión operativa a las instancias subnacionales.
Con estas reformas, se espera fortalecer el sistema sanitario boliviano mediante la incorporación de personal calificado seleccionado por méritos y no influenciado por criterios políticos. Este cambio estructural busca reconfigurar profundamente la gestión de recursos humanos en el país, estableciendo un sistema más eficiente y responsable ante las necesidades sanitarias de cada región.

