La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) ha manifestado su firme respaldo al papa León XIV en medio de las recientes controversias generadas por las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En un comunicado emitido este miércoles, la CEB expresó su “más profundo apoyo y solidaridad” hacia el pontífice, resaltando que su voz trasciende el ámbito político y se erige como un llamado a la paz y al diálogo.
Durante la CXVIII Asamblea de Obispos de Bolivia, que se lleva a cabo en Cochabamba y se centra en “la realidad de la familia”, los obispos bolivianos enfatizaron que el mensaje del papa no debe ser interpretado como una postura política, sino como el pronunciamiento del ‘Vicario de Cristo’ que promueve la paz desarmada. En este sentido, los obispos subrayaron que el pontífice aboga por el diálogo como la única solución viable para los conflictos globales, particularmente en regiones convulsionadas como Oriente Medio.
El comunicado también hizo eco de la preocupación por las críticas que tildan la labor pastoral del papa como blanda con la delincuencia y pésima en política exterior, comentarios emitidos por Trump a través de su plataforma Truth Social. En respuesta a estas acusaciones, los obispos valoraron la valentía del papa al afirmar que “no tiene miedo” y reafirmar que el mensaje del Evangelio no debe ser instrumentalizado para fines políticos.
La CEB destacó que, en un país como Bolivia, donde persisten desafíos significativos relacionados con la polarización social y política, el ejemplo del papa se convierte en una guía crucial. Su llamado a volver a creer en el amor resuena profundamente con la misión de los obispos bolivianos, quienes buscan promover un ambiente de reconciliación y justicia.
Asimismo, el pronunciamiento reafirma el compromiso inquebrantable de la Iglesia Boliviana hacia la dignidad humana, una causa defendida por el papa con fervor. La CEB insistió en que no se trata simplemente de un debate sobre políticas humanas; más bien, es una cuestión urgente sobre cómo salvar vidas y construir un futuro esperanzador para los más vulnerables.
En sus declaraciones recientes, Trump también expresó su descontento frente a un papado que considera inadecuado ante cuestiones internacionales delicadas, como las relaciones con Irán o su enfoque sobre Venezuela. El mandatario estadounidense dejó claro su deseo de no contar con un papa que critique sus acciones políticas mientras él intenta cumplir con lo prometido durante su campaña electoral.
Por su parte, el papa León XIV ha respondido a estas críticas reafirmando que “el evangelio es claro” y subrayando la responsabilidad moral de la Iglesia para oponerse a la guerra. Su postura refleja un compromiso firme con principios éticos que buscan trascender divisiones políticas y promover una visión más humanitaria y pacífica del mundo.

