La situación económica de Bolivia ha suscitado preocupaciones significativas entre los expertos financieros, especialmente en lo que respecta a las reservas internacionales del país. Juan Carlos Núñez, especialista de la Fundación Jubileo, realizó declaraciones este jueves a UNITEL en las que subrayó la urgencia de tomar decisiones efectivas para enfrentar el contexto actual. Según el último informe del Banco Central de Bolivia (BCB), al 31 de marzo de 2026, las reservas internacionales netas se cifran en $us 3.612,5 millones. Sin embargo, solo $us 144,4 millones de esta suma están disponibles en efectivo, mientras que la mayor parte, $us 3.432,2 millones, corresponde a oro.
Ante este panorama, Núñez enfatizó la necesidad de adoptar medidas económicas estructurales que permitan estabilizar la economía boliviana. El experto sugirió que el Gobierno debería explorar alternativas para aumentar las divisas y facilitar el acceso a recursos financieros que contribuyan a la recuperación económica del país.
Una de las propuestas planteadas por Núñez es potenciar la agroindustria en el oriente boliviano, un sector que podría desempeñar un papel crucial en la reactivación económica. Asimismo, sugirió incentivar la producción de oro como una forma adicional de fortalecer las reservas y diversificar las fuentes de ingreso.
El informe del BCB destaca que las reservas internacionales se han mantenido en niveles similares a los registrados al cierre de 2025. Sin embargo, también se indica que estas han experimentado una disminución de $us 30,3 millones en comparación con el final del año anterior. Esta caída se debe principalmente a una reducción en las Reservas Monetarias Internacionales, que descendieron en $us 356,5 millones.
En diciembre de 2025, las reservas en efectivo alcanzaban los $us 500,9 millones; por lo tanto, la cifra reportada para marzo representa una alarmante caída del 71.2%. Este descenso plantea serias inquietudes sobre la liquidez del país y su capacidad para hacer frente a los desafíos económicos actuales.
La administración de las reservas internacionales sigue orientada hacia la preservación del capital y la seguridad financiera; no obstante, los expertos advierten que es imperativo implementar estrategias más efectivas para asegurar un futuro económico más estable y sostenible para Bolivia.

