Estados Unidos reforzó este miércoles su cooperación con Bolivia al entregar un nuevo apoyo destinado a fortalecer las capacidades operativas y logísticas de las Fuerzas Armadas, en un acto en el que también destacó la relación bilateral y el trabajo conjunto frente al narcotráfico y el crimen.
La asistencia llegó a bordo de un avión C-17 de la Fuerza Aérea estadounidense, que transportó 12.500 raciones secas y 1.000 escudos para su uso por parte de la institución militar boliviana. La entrega se realizó en presencia de autoridades de ambos países y fue presentada como una muestra del vínculo entre Washington y La Paz.
Durante la recepción, la ministra consejera de la Embajada de Estados Unidos, Amanda Porter, subrayó la relevancia de Bolivia dentro de los esfuerzos compartidos contra estas amenazas. “Bolivia, como miembro fundador del Escudo de las Américas, es un amigo importante para nosotros en la lucha contra el narcotráfico y contra el crimen”, afirmó.
Porter también describió la llegada del avión y la entrega del material como un “símbolo tangible” del respaldo estadounidense y de la relación entre ambos países. “Estamos muy contentos de estar aquí para compartir ese momento”, añadió.
En el acto estuvo presente el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, quien agradeció al Gobierno y al pueblo estadounidense por la cooperación recibida. Según explicó, los insumos entregados permitirán mejorar el desempeño de las Fuerzas Armadas. “Nos ha traído a través de este avión que ustedes ven aquí atrás una cantidad de 12.500 raciones secas y además 1.000 escudos que van a contribuir a mejorar las capacidades operativas de nuestras Fuerzas Armadas acá en Bolivia”, señaló.
Justiniano sostuvo además que el material será utilizado para fortalecer el trabajo que desarrolla la institución militar. “Realmente estamos muy agradecidos por el apoyo que nos están dando y vamos a utilizar este apoyo para fortalecer el trabajo que estamos haciendo y por el bien de nuestra patria”, manifestó.
La entrega fue presentada como una expresión concreta del acercamiento entre ambos gobiernos y de la intención de profundizar la cooperación frente a problemas comunes, entre ellos el narcotráfico y el crimen organizado. El acto concluyó con la firma del documento de entrega y un apretón de manos entre Porter y Justiniano.

