El estadio Tahuichi Aguilera avanza en su transformación con la mirada puesta en la final de la Copa Sudamericana del 20 de noviembre de 2027. Para ese objetivo, la Conmebol ya dio luz verde a un proyecto de 48 millones de bolivianos, destinado a completar las obras de infraestructura que aún faltan para que el escenario cruceño cumpla con las exigencias del torneo.
La adecuación del estadio responde a un estándar que va mucho más allá de lo deportivo. La experiencia vivida en Asunción en 2025, cuando esa ciudad terminó albergando la final que inicialmente debía disputarse en Santa Cruz, dejó en evidencia la magnitud logística que implica recibir un evento de esta categoría. En aquella ocasión, el Tahuichi no pudo ser sede debido a observaciones estructurales que todavía debían resolverse.
En su reciente visita a Santa Cruz, Nery Pumpido, director de desarrollo de la Conmebol, recordó el nivel de demanda que genera una final de este tipo. Contó que en los aeropuertos de Paraguay aterrizaron 198 aviones privados con delegaciones de distintos países, todas requiriendo una atención especial para asistir al partido definitorio del segundo torneo más importante de clubes de Sudamérica.
En ese contexto, Carlos Fernando Dabdoub, integrante del Comité Organizador de la Final de la Sudamericana 2027, explicó que una de las prioridades es la construcción de un nuevo patio de comidas, pensado para atender a personalidades del fútbol internacional con estándares de calidad. Según señaló, el aspecto estructural fue una de las observaciones realizadas por Conmebol y justamente por esa razón no se disputó en Santa Cruz la final de 2025.
Las obras también contemplan la instalación de una nueva pantalla con tecnología de última generación, similar a la utilizada en el Mundial 2026. A ello se suman mejoras en los camerinos, la implementación de cámaras de seguridad en todos los sectores y ajustes en las áreas de acceso para facilitar un tránsito fluido de visitantes dentro y fuera del escenario deportivo.
Reyes Antelo, director departamental de Deportes, indicó que la meta es que el estadio llegue a marzo del próximo año con un avance del 90% respecto a las exigencias planteadas por Conmebol para la final. “El tema de fechas es una presión que nos hemos puesto nosotros mismos para tener todo finalizado y dejar tiempo para ajustar detalles en los últimos meses”, afirmó.
Dabdoub, por su parte, señaló que el seguimiento a las obras es constante y que cada mes se realiza una inspección con la empresa Arena para verificar los progresos en el estadio.
Durante la última visita de Pumpido, acompañado por autoridades de la FBF y de la Gobernación, se recorrieron la nueva zona de competición, las cabinas radiales, los palcos presidencial y de hospitalidad, además de otros espacios que ya fueron mejorados.
Sin embargo, aún quedan detalles por resolver. En agosto, pese a la inauguración de luces modernas, el Tahuichi sufrió un corte de iluminación durante 10 minutos en un partido de la Liga. Además, en platea sur, antes general, ya funciona un ascensor de dimensiones reducidas, que podría resultar insuficiente cuando el estadio alcance su aforo completo.

