El reciente robo de más de 2,2 millones de bolivianos en la zona sur de La Paz ha sacudido a la comunidad y ha puesto en alerta a las autoridades. El coronel Miguel Zambrana, comandante policial de esa región, ha proporcionado detalles sobre el ingenioso pero peligroso modus operandi de la banda delictiva implicada en este asalto, que se llevó a cabo bajo la apariencia de una transacción legítima de oro.
La trama del crimen se desarrolló inicialmente a través de plataformas digitales, donde la víctima fue contactada para comprar dos kilos de oro. Sin embargo, los delincuentes cambiaron sorpresivamente el lugar de encuentro hacia la Avenida Montenegro, cerca de la calle 21. Una vez allí, los supuestos vendedores condujeron a los compradores al segundo piso de un edificio que, según se ha informado, había sido alquilado temporalmente bajo la modalidad Airbnb.
En el interior del departamento, los criminales mostraron lo que aparentaba ser oro y solicitaron que las víctimas exhibieran el dinero. Fue en ese momento crucial cuando cinco o seis individuos irrumpieron en la situación: redujeron y maniataron a las víctimas con cables telefónicos. Tras inmovilizarlas, se apoderaron de dos maletas que contenían exactamente 2.240.000 bolivianos y luego escaparon utilizando el ascensor y una salida lateral del edificio.
Las investigaciones llevadas a cabo por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) han permitido realizar avances significativos en este caso. Hasta ahora, dos personas han sido aprehendidas y tres más arrestadas por sus presuntos roles como intermediarios en el contacto inicial con las víctimas. En cuanto a los autores materiales del robo, se ha indicado que existen imágenes captadas por cámaras de seguridad que están siendo analizadas por unidades de inteligencia policial. Aunque hay indicios que sugieren que algunos miembros de la banda podrían ser extranjeros, específicamente colombianos, el coronel Zambrana enfatizó que será la investigación quien determine con certeza la identidad de los responsables.
Además del impacto inmediato del robo, el coronel Zambrana expresó su inquietud ante la creciente ola de estafas asociadas con transacciones realizadas a través de redes sociales como Marketplace o TikTok. Resaltó cómo la falta de control en los alquileres temporales contribuye al auge del crimen organizado. Este tipo de delitos se están perpetrando en edificios donde personas alquilan por uno o dos días, comentó Zambrana, añadiendo que muchos arrendamientos no requieren identificación física del inquilino debido al uso frecuente del sistema de pago mediante QR.
En respuesta a esta situación alarmante, la Policía Boliviana ha intensificado sus operativos en la zona sur y trabaja incansablemente para localizar a los delincuentes involucrados. El coronel hizo un llamado a la comunidad para que evite caer en ofertas tentadoras encontradas en redes sociales y recordó que transacciones comerciales significativas deben llevarse a cabo en entornos seguros y debidamente verificados para prevenir situaciones similares en el futuro.

