La detención preventiva de Fernando Cerimedo en Bolivia ha desatado una ola de repercusiones políticas que ya no se limita al expediente judicial que enfrenta en ese país. El consultor argentino quedó en el centro de una discusión regional que involucra a Argentina, Chile y Perú, mientras resurgen versiones, aclaraciones y desmentidos sobre sus vínculos con campañas electorales, gobiernos y entornos presidenciales.
En Bolivia, Cerimedo permanece detenido por una investigación por tentativa de feminicidio contra su expareja, la abogada y operadora política Nadia Beller. A ese proceso se suman otras causas por presunto enriquecimiento ilícito y violencia familiar y doméstica. Pero el alcance del caso fue mucho más allá de los tribunales bolivianos y volvió a poner bajo la lupa la red de relaciones que el consultor tejió en distintos países de la región.
En Argentina, el Gobierno de Javier Milei admitió que Cerimedo tuvo participación en la campaña presidencial de 2023 y reconoció además que ingresó al menos 13 veces a la Casa Rosada durante la primera mitad de 2024. La semana pasada, el portavoz presidencial Adrián Ravier sostuvo que Milei no mantiene relación con Cerimedo desde 2023, aunque al mismo tiempo confirmó que el consultor sí mantuvo reuniones en la sede del Ejecutivo después de la llegada del mandatario al poder.
Ravier precisó que esos encuentros no fueron con el presidente y afirmó que la relación terminó con la salida de Cerimedo del Gobierno. Los registros de acceso a la Casa Rosada, sin embargo, muestran que varias de esas visitas fueron autorizadas por funcionarios del entorno presidencial y que en distintas ocasiones figuró como visitante de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei. Durante la campaña de 2023, Cerimedo integró la estrategia de comunicación de Milei.
La situación también generó movimientos en Bolivia, donde se concentran las investigaciones judiciales contra el consultor. Allí surgieron cuestionamientos sobre su relación con el Gobierno del presidente Rodrigo Paz. La semana pasada, el mandatario reconoció que Cerimedo colaboró en su campaña para la segunda vuelta presidencial de 2025 y al inicio de su administración, aunque aclaró que nunca tuvo autorización para representar al Ejecutivo ni a su familia, y que no existió un contrato ni una relación laboral directa.
Cerimedo, por su parte, admitió tener una amistad con Paz y describió su trabajo como “colaborativo”. También aseguró que no fue funcionario, ni tuvo influencia sobre el Gobierno o sobre sus ministros.
En Chile, el Congreso aprobó este miércoles la conformación de una comisión investigadora destinada a esclarecer eventuales conexiones entre Cerimedo y el entorno del presidente José Antonio Kast, en el marco del uso de bots en campañas políticas. La instancia tendrá sesenta días para elaborar un informe sobre el conocimiento, detección y uso de bots u otras herramientas de manipulación digital desde 2020.
Las sospechas sobre el entorno de Kast no son nuevas. En 2025, durante la campaña presidencial, un grupo de parlamentarios presentó una denuncia por la existencia de presuntas redes coordinadas de desinformación. En paralelo, la detención de Cerimedo coincidió con el hallazgo de una “mini granja de bots” durante allanamientos a viviendas ocupadas por el consultor. El 20 de agosto, el fiscal departamental de La Paz, Luis Torrez, informó que esa infraestructura fue confiscada.
En Perú, la repercusión del caso llevó este miércoles a la presidenta Keiko Fujimori a negar de manera pública cualquier relación con el consultor argentino. Fujimori afirmó que no tiene ni ha tenido un vínculo personal o laboral con Cerimedo, aseguró que nunca mantuvo comunicación con él y dijo desconocer el motivo de su presencia en Lima.
Su declaración llegó después de que se conociera que Cerimedo viajó a Lima el 27 de julio y permaneció en la capital hasta el 28 de julio, día de la juramentación de Fujimori como presidenta. El diario La República publicó además declaraciones de Beller, quien sostuvo que Cerimedo mantuvo reuniones con una mujer integrante del equipo de campaña de Fujimori y que ese vínculo con ese entorno se habría iniciado el año pasado.
Las derivaciones del caso también alcanzaron a Brasil. En noviembre de 2024, la Corte Suprema levantó el secreto sumarial de una investigación sobre una presunta trama para impedir la investidura del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en la que el consultor argentino fue mencionado por

