En las afueras de la refinería de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en Palmasola, Santa Cruz, se observa una situación crítica con largas filas de camiones cisternas que aguardan para cargar combustible. Se estima que alrededor de 150 vehículos están estacionados en la zona, lo que refleja un escenario preocupante para los transportistas y el abastecimiento de combustible en la región.
La Asociación Departamental de Propietarios de Estaciones de Servicio de Combustibles Derivados de Hidrocarburos (Asosur Santa Cruz) ha expresado su preocupación ante este desabastecimiento, que se ha intensificado desde el pasado miércoles y que ha llevado a la organización a declararse en estado de emergencia. En un comunicado emitido el pasado sábado, Asosur señaló que a pesar de una reciente reunión con representantes de YPFB, donde se había garantizado el suministro adecuado de combustible para esta época crítica del agro cruceño, la realidad ha demostrado lo contrario.
Los propietarios de estaciones de servicio han indicado que YPFB no ha estado despachando la totalidad de los volúmenes diarios que fueron facturados por las estaciones. Esta situación no solo afecta a los propietarios y operadores de estas estaciones, sino también a los agricultores y transportistas que dependen del diésel para sus actividades diarias. La falta de suministro puede comprometer seriamente las operaciones agrícolas en un periodo crucial para el sector.
El desabastecimiento prolongado podría tener repercusiones significativas no solo en la economía local, sino también en la confianza hacia YPFB como proveedor estatal. A medida que continúan las tensiones por el combustible, los actores involucrados esperan una pronta respuesta por parte de las autoridades competentes para resolver esta crisis y garantizar el suministro necesario para todos los sectores afectados.

