Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), ha expresado su preocupación ante la creciente problemática del abastecimiento de combustible, que vuelve a poner en jaque al sector agropecuario. En sus declaraciones, Frerking denunció la reactivación del mercado negro de diésel, un fenómeno que había sido prácticamente erradicado en años anteriores, pero que ahora amenaza la estabilidad y planificación productiva de los agricultores.
El ejecutivo hizo hincapié en que la aparición de este mercado paralelo no solo es alarmante, sino que también puede generar serias complicaciones para los productores. Nos preocupa que empiece a generar ese ‘mercado paralelo’, el cual ya había sido eliminado. Ahora está comenzando a reactivarse, y eso es lo que no podemos permitir, manifestó Frerking, resaltando la necesidad de una respuesta efectiva por parte de las autoridades competentes.
La situación se torna más crítica en regiones específicas como el Beni, San Ignacio de Velasco y San Ramón, donde se ha reportado un aumento en la actividad del mercado negro de diésel. Esta reactivación no solo afecta a los agricultores en su capacidad para planificar sus actividades productivas, sino que también pone en riesgo la transparencia y legalidad del comercio de combustibles en el país.
Frerking instó a las autoridades a tomar medidas inmediatas para frenar este fenómeno y garantizar un abastecimiento adecuado y regulado de combustible, elemento esencial para el desarrollo sostenible del sector agropecuario. La situación actual refleja una crisis más amplia relacionada con el acceso a recursos básicos, lo que subraya la importancia de abordar estos problemas para asegurar el futuro del agro en la región.

