La reciente propuesta de reforma electoral, impulsada por el vocal Carlos Alberto Goitia, ha comenzado a ganar tracción en un contexto donde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) se apresta a culminar el proceso de elecciones para gobiernos autónomos departamentales y municipales. Esta iniciativa busca establecer lineamientos claros que permitan recuperar el sistema de partidos y mejorar la transparencia en los procesos electorales del país.
Goitia compartió con EL DEBER que su propuesta se centra en dos áreas fundamentales: la reforma constitucional y la modificación de normas electorales, abarcando cinco ejes esenciales. Las leyes que se plantean para su modificación incluyen la Ley N° 018 del Órgano Electoral Plurinacional, la Ley N° 026 de Régimen Electoral y la Ley N° 1096 de Organizaciones Políticas. Según el vocal, estas normativas fueron diseñadas en su momento para beneficiar los intereses personales del expresidente Evo Morales.
Los cinco ejes delineados por Goitia incluyen: afianzar la independencia del TSE, recuperar la transparencia en su gestión, llevar a cabo una reingeniería de los partidos políticos, fortalecer los derechos políticos de los ciudadanos y reformar el régimen de sanciones aplicable a las organizaciones políticas. Esta propuesta se anticipaba desde antes de las elecciones generales de 2025, marcadas por una significativa derrota del Movimiento al Socialismo (MAS) y el debilitamiento del sistema de injerencia política que este partido había ejercido en diversas instituciones estatales. El actual presidente del TSE, Rodrigo Paz, ha expresado su respaldo a estas modificaciones, con el objetivo de eliminar las directrices que favorecían a candidatos específicos del gobierno anterior.
En este contexto, Gustavo Ávila, presidente del TSE, reafirmó su compromiso durante la inauguración de las elecciones subnacionales el pasado 22 de marzo. Ávila enfatizó la necesidad urgente de reformar la normativa electoral vigente desde 2010, argumentando que esta ha quedado rezagada ante los desafíos actuales. Las críticas hacia el sistema electoral se intensificaron tras los sucesos de 2019, cuando una auditoría realizada por la Organización de Estados Americanos (OEA) puso al descubierto irregularidades que beneficiaron al candidato del MAS. La crisis resultante culminó con protestas masivas contra lo que fue percibido como un fraude electoral y llevó a la renuncia y posterior exilio de Morales.
El vocal Goitia también subrayó que las reformas deben incluir una delimitación clara de competencias entre los poderes judiciales y el órgano electoral. Destacó que es crucial evitar interferencias indebidas en los procesos electorales por parte de jueces o magistrados ajenos a estos temas. Además, sugirió que las decisiones tomadas por los miembros del TSE deberían estar protegidas mediante un régimen específico que limite las acciones legales en su contra únicamente al juicio de responsabilidades.
Uno de los puntos más sensibles abordados por Goitia es la necesidad de crear un nuevo padrón electoral. El actual registro carece de confianza entre los ciudadanos y debe ser capaz de verificar adecuadamente la identidad del elector durante el proceso de votación. La propuesta incluye un sistema híbrido en las próximas elecciones generales que combine verificación biométrica con votación tradicional mediante papeletas y urnas. Para implementar esta medida será necesario contar con apoyo financiero tanto del gobierno como de organismos internacionales.
La reforma también contempla cambios significativos en la Ley de Organizaciones Políticas. Goitia planteó el desafío fundamental de transformar la percepción ciudadana sobre los partidos políticos, haciéndolos ver como entidades pertenecientes a la sociedad civil y esenciales para vivir en democracia. Criticó abiertamente cómo el marco normativo actual favoreció una visión autoritaria durante el mandato del MAS, obstaculizando una verdadera pluralidad política.
En cuanto al régimen sancionador existente, Goitia denunció que ha sido diseñado para castigar a quienes critican o se oponen al poder establecido. Resaltó que muchas sanciones son desproporcionadas y se aplican sin respeto al debido proceso legal. La reforma debería garantizar una aplicación justa y equitativa de las normas sin abusos derivados del poder político.
Finalmente, durante este ciclo electoral se han presentado críticas hacia las decisiones tomadas por miembros del TSE respecto a la anulación tardía de candidaturas y postulaciones políticas. Estas controversias han generado descontento entre algunos sectores políticos, como evidenció el caso del candidato René Yahuasi, quien no pudo participar en la segunda vuelta por la gobernación de La Paz debido a decisiones administrativas cuestionadas dentro del órgano electoral. La situación resalta aún más la urgencia percibida para implementar reformas profundas en el sistema electoral boliviano.

