El Órgano Electoral de Bolivia se encuentra en proceso de empadronar a aproximadamente 9 millones de bolivianos para la creación de un nuevo padrón electoral, que sustituirá al actual que data del año 2009. Esta iniciativa busca actualizar y mejorar la calidad y seguridad del padrón, incorporando medidas como la biometría dactilar y facial.
El presidente del Tribunal Supremo Electoral, Gustavo Ávila Mercado, ha destacado la importancia de llevar a cabo este proceso, el cual también incluirá el empadronamiento de aproximadamente 400 mil bolivianos que residen en el extranjero. Para llevar a cabo esta tarea, el Órgano Electoral está buscando financiamiento a través de negociaciones con organismos internacionales.
En este sentido, Ávila Mercado ha señalado que el objetivo es contar con un nuevo padrón electoral actualizado y seguro, con un mayor margen de confiabilidad. A pesar de las discusiones en torno al voto electrónico, el presidente del TSE ha afirmado que se mantendrá el voto manual, destacando la seguridad que brindan los jurados electorales en los procesos electorales bolivianos.
El presidente del TSE también ha hecho hincapié en la importancia de la participación de los ciudadanos como jurados electorales, resaltando que su labor es determinante para garantizar una votación adecuada y un recuento preliminar de votos eficiente. En las últimas elecciones, el 90% de los jurados electorales eran jóvenes de entre 19 y 25 años, lo que refleja un interés creciente por participar en los procesos electorales y contribuir a su mejora.
En comparación con experiencias como la elección presidencial en Perú, donde se implementó el voto electrónico y se tardó casi un mes en dar los resultados finales, en Bolivia los resultados preliminares se dieron a las dos horas de finalizada la votación, destacando la eficiencia del sistema actual. Ávila Mercado ha subrayado la necesidad de mejorar la comprensión de los ciudadanos sobre la importancia de su rol en el proceso electoral, enfatizando que su participación es fundamental para garantizar la transparencia y legitimidad de las elecciones.

