El departamento de Tarija enfrenta un preocupante aumento en los casos de enfermedades endémicas, según el último informe epidemiológico correspondiente a la semana ocho, que abarca del 22 al 28 de febrero. El Servicio Departamental de Salud (Sedes) reportó un total de 148 nuevos contagios de chikungunya en ese periodo, elevando a 261 el número acumulado de casos desde el inicio del año. Esta cifra refleja una tendencia ascendente que pone en alerta a las autoridades sanitarias y a la población en general.
El chikungunya, una enfermedad viral transmitida por mosquitos del género Aedes, ha mostrado un crecimiento significativo especialmente en dos municipios del departamento: Bermejo y Yacuiba. En Bermejo se concentran 120 casos confirmados, constituyéndose en el epicentro del brote, mientras que Yacuiba registra 97 contagios. Esta concentración en áreas específicas resalta la necesidad de intervenciones focalizadas para controlar la expansión del virus y proteger a las comunidades afectadas.
Además del chikungunya, el informe del Sedes detalló la presencia de otras enfermedades endémicas que complican aún más el panorama sanitario local. Durante la última semana se registraron tres casos nuevos de dengue, otra enfermedad transmitida por vectores que comparte síntomas similares con el chikungunya pero que puede provocar cuadros clínicos severos. También se reportaron casos aislados de parotiditis, leptospirosis y hepatitis A, B y C, lo cual indica una diversidad de problemas sanitarios que requieren atención inmediata.
La situación en Bermejo es particularmente delicada debido a la alta incidencia y al carácter novedoso del chikungunya para esta región. Al tratarse de una enfermedad nueva para la población local, no existen inmunidades previas, lo que facilita su rápida propagación entre los habitantes. Esta vulnerabilidad se agrava durante periodos como el carnaval, cuando aumenta considerablemente el movimiento de personas hacia y desde zonas endémicas como Santa Cruz de la Sierra, donde la epidemia ha tenido mayor impacto. La movilidad social ha contribuido a la importación del virus hacia Tarija y ha acelerado su diseminación.
Ante este escenario crítico, las autoridades sanitarias han adoptado medidas para contener el avance del virus. El Sedes promovió una reunión binacional con representantes sanitarios de Argentina debido a la proximidad geográfica y a la circulación transfronteriza del virus. Este encuentro busca establecer estrategias coordinadas para controlar los focos infecciosos y evitar un desborde epidemiológico en las zonas limítrofes, donde ya se han detectado casos similares en territorio argentino.
La combinación de múltiples enfermedades endémicas junto con factores sociales como la movilidad poblacional subraya la necesidad urgente de fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica y las campañas preventivas en Tarija. La coordinación entre municipios afectados y países vecinos resulta fundamental para manejar esta crisis sanitaria y proteger a las comunidades más vulnerables frente a estas patologías emergentes y persistentes. En este contexto, mantener informada a la población sobre medidas preventivas y fomentar acciones comunitarias constituyen pilares esenciales para mitigar el impacto actual y futuro de estas enfermedades vectoriales

