El sistema sanitario en la Región Autónoma del Chaco enfrenta una crisis significativa debido a la insuficiencia de personal médico especializado y la escasez de insumos esenciales en los principales hospitales de la zona. Esta problemática afecta a los municipios de Yacuiba, Villa Montes y Caraparí, donde la falta de renovación de contratos y limitaciones presupuestarias han generado un colapso en la capacidad de atención.

En el Hospital Rubén Zelaya de Yacuiba, la reducción del 50% en el personal ha llevado a una situación crítica, con propuestas para suspender servicios clave como Neonatología y Traumatología, lo que pone en riesgo la atención de casos urgentes como nacimientos prematuros. La carencia de especialistas obliga a derivar pacientes a otros departamentos como Santa Cruz, Potosí y Tarija. Además, la disminución en el número de bioquímicos y farmacéuticos ha afectado la operatividad del centro, quedando solo una fracción del personal necesario para cubrir todos los turnos. Aunque el Servicio Departamental de Salud está al tanto de la emergencia, las respuestas hasta ahora han sido insuficientes para revertir la situación.

En Caraparí, el Hospital Virgen de Guadalupe también enfrenta serias limitaciones, con un equipo reducido en el área de emergencias y una flota de ambulancias sometida a un uso intensivo que pone en riesgo su funcionamiento. La falta de contratación de personal en áreas críticas como choferes, limpieza y enfermería agrava la brecha en la atención médica, generando además preocupaciones administrativas.

Por su parte, en Villa Montes, el descontento entre los trabajadores de salud ha escalado, responsabilizando a la administración municipal por la falta de organización y recursos, lo que ha llevado a un sistema sanitario al borde del colapso. Los profesionales exigen una gestión eficiente que garantice el suministro de medicamentos, insumos y el mantenimiento adecuado de la infraestructura y vehículos hospitalarios para asegurar el traslado y atención de pacientes.

A pesar de que la Región Autónoma del Chaco ha recibido una considerable asignación de recursos económicos provenientes de la renta petrolera durante los últimos años, las autoridades locales no han logrado implementar una atención médica eficiente, lo que obliga a los pacientes a desplazarse largas distancias en busca de servicios de salud adecuados.

El panorama se complica aún más en Yacuiba, donde existen dos hospitales principales con diferentes administraciones: el Rubén Zelaya, gestionado por la Alcaldía, y el Fray Quebracho, bajo la responsabilidad del Gobierno Regional. Aunque el segundo dispone de personal y equipamiento actualizado, su operatividad es limitada debido a trámites administrativos pendientes. La falta de coordinación y las disputas entre autoridades locales han impedido una colaboración efectiva entre ambas instituciones, dificultando la optimización de recursos y la mejora en la atención sanitaria.

En resumen, la Región Autónoma del Chaco enfrenta una crisis sanitaria profunda, marcada por la insuficiencia de personal y recursos, la falta de coordinación institucional y la insuficiente gestión administrativa, factores que impactan directamente en la calidad y accesibilidad de los servicios de salud para la población local

administrator

Related Articles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe noticias en WhatsApp