El nuevo vicepresidente de la Cámara Alta, César Mentasti Padilla, planteó que la próxima gestión legislativa deberá concentrarse en normas orientadas a fortalecer la autonomía fiscal de las regiones y a impulsar una reforma constitucional que permita atraer inversiones al país. Según afirmó, esa agenda será clave para responder a la crisis económica y abrir paso a un nuevo modelo de desarrollo.

Mentasti sostuvo que una de las prioridades será promover leyes que apunten a una verdadera autonomía fiscal para los departamentos, con una propuesta que, en sus palabras, permita avanzar hacia un esquema de 50-50 y otorgue mayor capacidad de decisión a las regiones. A ello sumó la intención de impulsar una agenda de empoderamiento regional, en la que también se incluyan cambios constitucionales para volver a Bolivia más atractiva para el capital extranjero.

El legislador vinculó la situación económica con el clima social y político del país. Explicó que cuando no hay estabilidad económica tampoco hay empleo ni recursos, lo que termina generando molestia social y movilización. En ese marco, describió la coyuntura como una crisis en cadena originada, según dijo, por la debacle económica tras 20 años de despilfarro.

Mentasti Padilla fue elegido el pasado fin de semana como vicepresidente del Senado para la nueva gestión legislativa, en la que acompañará al reelecto presidente de la Cámara Alta, Diego Ávila Navajas. Desde esa posición, anunció que Tarija tendrá una atención prioritaria dentro de la agenda parlamentaria.

Al referirse al pasado económico del país, recordó el momento histórico que representaron los ingresos por la venta de gas y señaló que esos recursos debieron ser aprovechados para construir un nuevo modelo productivo. A su criterio, Bolivia cuenta con nueve departamentos con potencialidades distintas, por lo que cada región debe asumir un rol más activo en su propio desarrollo.

En el caso de Tarija, destacó la llamada línea económica naranja, vinculada al turismo, y afirmó que esa actividad puede generar ingresos y empleo para la población. También mencionó la necesidad de fortalecer las cadenas productivas, en especial las de uva, vinos y singanis, además de desarrollar otras iniciativas asociadas a las capacidades de la región.

El vicepresidente del Senado insistió en que las regiones deben tener más margen para actuar sin depender de autorizaciones del nivel central. Puso como ejemplo la posibilidad de que Tarija no tenga que pedir permiso al Gobierno para acceder a créditos, y sostuvo que las autoridades departamentales deberían poder gestionar financiamiento, donaciones o apoyos para sus territorios sin esperar la autorización de la Cancillería.

En esa misma línea, señaló que otras regiones comparten una visión similar, entre ellas Santa Cruz, y afirmó que también deberá trabajar para convencer a departamentos del occidente del país que, según dijo, todavía muestran reservas frente al nuevo modelo económico administrativo.

Asimismo, mencionó el caso de El Alto, al que atribuyó un importante movimiento económico y una vocación comercial propia. Destacó que esa ciudad concentra una de las ferias más grandes y consideró que esa fortaleza debe ser potenciada. También citó a Potosí, Oruro, Chuquisaca y Cochabamba como departamentos con capacidades específicas que, a su juicio, deben ser aprovechadas si se les da la responsabilidad de impulsar su vocación productiva.

Mentasti Padilla concluyó que la reforma constitucional es inevitable si se pretende convertir a Bolivia en un destino atractivo para la inversión. Advirtió que, de no hacerlo, el país corre el riesgo de profundizar su crisis. En ese contexto, afirmó que también se necesitan leyes que fortalezcan al empresariado y a los emprendedores, con el objetivo de transformar al país en una plaza en la que el capital quiera llegar y donde esa inversión se traduzca en trabajo para la población.

administrator

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Recibe noticias en WhatsApp