El intendente de la Municipalidad de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, volvió a poner en agenda la discusión sobre una ley de derribo de avionetas que ingresan de manera clandestina desde Bolivia a territorio argentino. A través de una carta dirigida al ministro de Defensa de la Nación, Carlos Presti, pidió su intervención para impulsar el tratamiento y la posterior aprobación de una normativa destinada a interceptar vuelos furtivos en la región del Noroeste Argentino.
En su planteo, Zigarán sostuvo que la complejidad geográfica de la frontera norte deja expuestas a distintas localidades a una situación de vulnerabilidad que, según afirmó, es aprovechada de forma sistemática mediante vuelos clandestinos y subrepticios. En ese marco, mencionó especialmente a Aguas Blancas, Tartagal, Metán y Rosario de la Frontera como puntos afectados por esta problemática.
El jefe comunal advirtió que, pese a los esfuerzos coordinados entre fuerzas federales y provinciales, la ausencia de un marco punitivo y operativo definitivo limita la capacidad de disuasión y de neutralización de estas amenazas para la seguridad interior. En su mensaje, remarcó que la discusión sobre una normativa de control del espacio aéreo o ley de derribo sigue siendo una herramienta pendiente para enfrentar este tipo de situaciones.
Según explicó, la propuesta busca establecer un protocolo progresivo, claro y transparente de interceptación aérea, con el objetivo de garantizar la legítima defensa del Estado, preservar la soberanía nacional y asegurar que los procedimientos sean compatibles con las responsabilidades internacionales vigentes.
Zigarán también planteó la necesidad de reforzar el Plan de Radarización mediante un mayor despliegue de radares tácticos móviles y de alerta temprana en puntos críticos de la frontera salteña, con el fin de eliminar las denominadas “zonas ciegas” que, de acuerdo con su planteo, son aprovechadas por la aviación ilegal.
Además, consideró imprescindible mejorar la articulación entre las fuerzas federales y provinciales para permitir una respuesta inmediata que facilite la captura de cargamentos y tripulaciones una vez detectados los descensos o bombardeos de estupefacientes.

