Blooming atraviesa un momento crítico en lo futbolístico y no logra encontrar una salida a la mala racha que lo golpea desde hace varias fechas. La preocupación en el entorno celeste crece no solo por los resultados, sino también por la percepción de buena parte de la hinchada, que en los sondeos posteriores a los partidos considera que la llegada de Cristian Paulucci no ha significado una mejora para el equipo ni ha aportado variantes nuevas. A ese malestar se suma el bajo rendimiento individual de la mayoría de los futbolistas, un escenario que termina por profundizar la incertidumbre en el club.
En medio de ese panorama, Alberto “Tico” Lozada, dirigente actual del directorio de Blooming, dio su mirada sobre el presente del primer plantel en la División Profesional. Habló a título personal y reconoció la preocupación que existe puertas adentro por el rumbo deportivo del equipo. “El directorio obviamente está preocupado por lo que le viene sucediendo al equipo. La posibilidad de no estar en una copa internacional el próximo año parece una evidencia. Pero, mientras se pueda luchar, habrá que mantener la esperanza”, manifestó.
El directivo también fue consultado sobre la autocrítica que debe hacerse respecto al plantel armado para esta temporada. Lozada consideró que esa reflexión no debería recaer únicamente en él, sino en todo el directorio, aunque evitó extenderse sobre una valoración personal más profunda. “En cuanto a la autocrítica, no debe venir solamente de mi persona, sino de todo el directorio”, señaló.
En otra parte de la conversación, y ante la insistencia sobre sus anteriores declaraciones, en las que aludió a un supuesto complot de algunos futbolistas contra el propio equipo, Lozada optó por no volver sobre ese tema. Prefirió darlo por cerrado y no insistir en una acusación que en su momento generó repercusión. “Lo que dije de los jugadores de Blooming, que ellos complotaban contra el mismo equipo, ya pasó. No quiero volver a hablar del tema ni referirme nuevamente a eso”, afirmó.
La visión más dura llegó desde David Paniagua, campeón con Blooming en 1984, quien apuntó directamente contra la dirigencia por la crisis que vive la institución. A su juicio, la mayor responsabilidad recae casi por completo en los directivos, a quienes acusó de haber perdido autoridad y autonomía. “Obviamente, la mayor responsabilidad, casi absoluta, recae en la dirigencia, que ha perdido su condición de dirigente para convertirse en empleados. Esto sucede también en la FBF, donde todos son asalariados y los presidentes de los clubes han perdido autoridad”, expresó.
Paniagua fue todavía más severo al cuestionar el rol de los dirigentes en los espacios de decisión del fútbol boliviano. Según su criterio, su participación se ha reducido a respaldar sin objeciones lo que se define desde la cúpula. “Solo asisten a los congresos para levantar la mano y aprobar por unanimidad lo que determina el dueño y patrón del fútbol nacional. Cuando recuperen su dignidad, pierdan el miedo y vuelvan a unirse en torno a su gremio lograremos cambiar esta miserable realidad a la que nos han conducido los actuales dirigentes”, disparó el exjugador campeón en 1984.

