Sin la sombra dominante de Leo Messi y Cristiano Ronaldo en la primera línea de la conversación, como ocurría años atrás, la carrera por el Balón de Oro llega a Londres abierta y sin un favorito indiscutible. La ausencia de criterios matemáticos y la falta de un consenso claro han dejado el premio en un terreno de especulación, con Harry Kane, Kylian Mbappé y Lamine Yamal entre los nombres que más suenan para suceder en el palmarés al último ganador.
La gala, que se celebrará este lunes en el London Palladium, marca además un cambio de escenario histórico: por primera vez no tendrá lugar en París. Organizada por la revista francesa France Football, la ceremonia servirá para coronar al mejor futbolista y a la mejor futbolista de la temporada, en una edición que rinde homenaje al primer vencedor del galardón, el inglés Stanley Matthews, distinguido en 1956.
El secreto, como cada año, se ha intentado preservar hasta el último momento. No han trascendido pistas concluyentes sobre el sentido de los votos y nadie parece tener claro hacia dónde se inclinará la balanza. Aun así, la experiencia reciente invita a la cautela. En 2024, cuando todo apuntaba a que Vinicius Júnior se llevaría el premio, el reconocimiento terminó en manos de Rodrigo Hernández, entonces jugador del Manchester City. Aquella decisión provocó el enfado del Real Madrid, que no acudió a esa gala ni a la del curso siguiente, y coincidió con el descenso del rendimiento del brasileño.
La edición posterior también rompió los pronósticos. Ousmane Dembélé, del París Saint-Germain, acabó imponiéndose en una votación que muchos daban por encaminada hacia Lamine Yamal. Esa sucesión de sorpresas ha reforzado la idea de que ya no existen candidatos absolutamente dominantes, ni futbolistas capaces de monopolizar la discusión temporada tras temporada.
En este contexto, los argumentos para optar al premio se reparten entre los goles, la influencia en el juego y los títulos colectivos. Los criterios, cambiantes a lo largo de la historia del galardón, amplían ahora el abanico de aspirantes hasta convertir la elección en una de las más abiertas de los últimos años. Mbappé reivindica sus registros goleadores y su condición de máximo anotador histórico de los Mundiales; Lamine Yamal apela a su impacto, a su talento y a su papel en una temporada en la que España ganó y el Barcelona conquistó LaLiga EA Sports; y Kane se presenta como el más silencioso de los grandes aspirantes, aunque sus números con el Bayern Múnich resultan contundentes.
El delantero inglés firmó 61 goles en 51 partidos el pasado curso. Mbappé, por su parte, suma 22 tantos en los Mundiales y cerró su primera campaña con el Real Madrid con 42 goles en 44 encuentros. Son cifras a las que se agarran ambos en un año en el que nadie ha sobresalido con claridad sobre el resto. También Erling Haaland pudo entrar en la discusión, aunque el rendimiento de su selección en Estados Unidos, Canadá y México 2026 redujo su presencia en la carrera. Incluso Messi, el futbolista más laureado con el Balón de Oro y una de las grandes figuras de la historia, ha estado cerca de empujar a Argentina hacia otro título mundial con sus goles, pese a sus 39 años.
España vuelve a mirar a Lamine Yamal como su principal bandera. La juventud, el desparpajo y su capacidad diferencial lo sitúan entre los grandes nombres de la noche. Pero no es el único representante español con opciones de figurar en la conversación. Rodrigo Hernández, elegido mejor jugador del Mundial, y Fabián Ruiz también aparecen con fuerza en una edición en la que el peso del fútbol español vuelve a ser notable.
La lista de nominados al premio masculino reúne a futbolistas de primer nivel internacional como Jude Bellingham, Achraf Hakimi, Khvicha Kvaratskhelia, Michael Olise, Bruno Fernandes, Dayot Upamecano, Declan Rice, Ferrán Torres, Gabriel, Jao Neves, Julián Quiñones, Lautaro Martínez, Luis Díaz, Marc Cucurella, Marquinhos, Nuno Mendes, Dembélé, Pau Cubarsí, Sadio Mané, Vinicius, Vitinha, William Saliba y Willian Pacho, entre otros.
El Balón de Oro masculino será decidido por cien periodistas, uno por cada uno de los cien

