El impacto de los fenómenos climáticos asociados a “El Niño” ya alcanza a un amplio número de municipios del país y, según el Viceministerio de Defensa Civil, la situación combina extremos que golpean al territorio de forma simultánea. Nevadas, heladas, granizadas, incendios, sequías e inundaciones forman parte del escenario que se prevé al menos hasta marzo, en un periodo en el que se anticipan tanto la falta de lluvias como precipitaciones intensas en lapsos cortos.
Así lo explicó el viceministro de Defensa Civil, Roberto Dagner Rivero, en una entrevista en el programa ON-Otra Noche con Sissi Áñez, que se emite por EL DEBER. La autoridad señaló que los meses más complicados deberían concentrarse entre diciembre, enero y febrero, aunque en algunos casos los efectos podrían extenderse hasta marzo. En particular, advirtió que las inundaciones tendrían su momento más crítico en enero, febrero y marzo.
De acuerdo con la evaluación oficial, el Gobierno calcula que existen 114.000 familias afectadas solo por la sequía, mientras que otras 162.075 familias resultaron impactadas por nevadas, heladas, granizadas, lluvias e inundaciones. Los reportes también dan cuenta de departamentos en emergencia por distintas causas, además de municipios y comunidades que ya sufren las consecuencias de estos fenómenos.
Entre las regiones mencionadas por Rivero figuran Chuquisaca, Potosí, La Paz, Tarija, Oruro y Santa Cruz. En algunos casos, los gobiernos locales ya se declararon en desastre, mientras que otros mantienen la emergencia como paso previo para activar mecanismos de atención.
La autoridad insistió en que no anticiparse a este escenario tendría consecuencias no solo para la población, sino también para la economía nacional. “Si nosotros no prevemos lo posible, vamos a ver afectados no solamente a nuestra población, a nuestra patria, sino que a su vez también (afectará) a la economía del país. Se calcula que podría equivaler a un 8%”, afirmó durante la entrevista.
Frente a ese panorama, el Gobierno trabaja en las cuencas de los ríos para activar defensivos y destinar recursos económicos a la prevención y respuesta. Rivero indicó que Santa Cruz, Beni, Pando y Cochabamba, especialmente en la zona del Chapare, están entre las regiones en riesgo.
Para enfrentar la emergencia, el Ejecutivo puso en marcha un primer plan de Bs 79 millones, al que luego se sumó un segundo de Bs 11 millones. Además, según explicó el viceministro, se gestiona una línea de crédito del BID por 100 millones de dólares destinada a atender la sequía y la inclemencia climática. A ello se añade la búsqueda de apoyo en otras entidades financieras, entre ellas el Banco Mundial, que también habrían expresado su compromiso.

