La jornada deportiva que debía celebrarse como una fiesta de integración terminó convertida en una tragedia en Oruro. El sábado 7 de noviembre, durante la Media Maratón 21K organizada por la Gobernación, el estudiante Kevin V. Ch., de 17 años, falleció luego de participar en la categoría Promocional 10K, hecho que ha provocado conmoción e indignación en la comunidad educativa y entre sus familiares.
De acuerdo con el informe brindado por el director del Servicio Departamental de Salud, Jhony Quilo, el adolescente logró completar el recorrido, pero apenas cruzó la meta sufrió una fuerte descompensación que derivó en convulsiones. Aunque el personal de reacción intervino en el lugar con maniobras de contención y primeros auxilios, el cuadro se agravó rápidamente hasta convertirse en un paro cardiorrespiratorio. Luego fue trasladado de emergencia al Hospital General “San Juan de Dios”, donde llegó sin signos vitales.
La muerte del menor abrió una ola de denuncias sobre presuntas irregularidades en la organización de la competencia. Familiares y dirigentes escolares cuestionaron que los estudiantes hayan sido expuestos a una prueba exigente sin la preparación técnica adecuada y sin la autorización de sus padres. También señalaron deficiencias en la logística de la carrera, especialmente en la categoría Promocional, donde participaron los alumnos.
Ronald Canchari, presidente de la Junta Escolar del establecimiento al que pertenecía Kevin, responsabilizó a los organizadores por lo ocurrido y aseguró que hubo improvisación en varios aspectos del evento. Según las denuncias, los recursos de seguridad, ambulancias, asistencia médica especializada y puestos de hidratación estuvieron concentrados principalmente en la categoría Élite, mientras que los estudiantes de la Promocional quedaron prácticamente desprotegidos. A ello se suma la observación de que las numeraciones habrían sido entregadas pocas horas antes del inicio de la prueba.
Los padres también sostienen que la participación de los alumnos se produjo sin el consentimiento escrito de sus familias y sin el entrenamiento necesario para afrontar una competencia de esa exigencia. Incluso mencionaron videos registrados durante la carrera que mostrarían la falta de agua en el trayecto.
En medio del dolor, la comunidad escolar pidió apoyo para la familia del adolescente, que atraviesa una difícil situación económica, y exigió una investigación penal para establecer responsabilidades por las fallas denunciadas. Canchari descartó además que Kevin padeciera alguna enfermedad preexistente y recordó que era un joven destacado en deportes y miembro activo de la banda de música de su colegio.
Por su parte, el director del Sedede, Vladimir Cáceres, expresó su pesar por la muerte del estudiante y afirmó que la Gobernación asumirá todos los gastos funerarios. Al mismo tiempo, rechazó las acusaciones de improvisación y aseguró que se tomaron las previsiones médicas correspondientes.
Como parte de las muestras de duelo, el cuerpo de Kevin V. Ch. recibirá un homenaje en su unidad educativa antes de ser trasladado al cementerio de una comunidad cercana a Oruro, donde se realizará su entierro.

