Las indagaciones sobre las presuntas irregularidades en el operativo de captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset alcanzaron desde la jornada pasada a efectivos policiales que ahora están bajo investigación. Entre ellos figura el capitán Guillermo Ruiz Guzmán, quien fue aprehendido en Sucre y trasladado a La Paz, donde prestó una declaración extensa en la que sostuvo que actuó siguiendo órdenes específicas de sus superiores.
La defensa del oficial, encabezada por la abogada Zuleika Lanza, puso en duda el interés del Ministerio Público en torno a las maletas secuestradas en la vivienda de Marset. Según explicó, esos objetos también tendrían relación con otro caso que era investigado por las autoridades, por lo que pidió que se realice un microaspirado para establecer si guardan vínculo con esa otra causa o, en su defecto, con el propio Marset.
Lanza afirmó que las maletas “tienen relación con otro caso” y sostuvo que la investigación debería ampliarse para incluir a todas las personas que participaron del operativo, incluso al propio Marset. En esa línea, recordó que el capitán Ruiz formó parte del procedimiento como ayudante y que, de acuerdo con su declaración ante el fiscal, recibió una instrucción concreta del entonces director nacional de Inteligencia de la Policía, Óscar Fernando Moreno Moreno, quien le habría indicado, mediante una fotografía, el secuestro de una valija en particular.
La abogada insistió en que la versión de su cliente es que cumplió una orden específica para buscar una maleta determinada, la cual habría sido localizada y trasladada. Sin embargo, precisó que desde la casa de Marset no se retiró solo una, sino cuatro maletas, que fueron llevadas a La Paz y que el martes 27 de octubre aparecieron vacías en dependencias del Grupo Especial de Acciones Tácticas (GEAT).
De acuerdo con la defensa, Ruiz y otros agentes desconocían a qué persona se había aprehendido o estaba bajo investigación cuando ingresaron al inmueble. Señaló que únicamente participaron en la búsqueda de elementos para su secuestro y que recién al ver una fotografía de Marset con su hijo habrían advertido que se trataba del narcotraficante uruguayo.
“A ellos les dicen tres semanas antes que entrenen en muros sin saber a dónde iban a ir y cómo iban a ir”, afirmó Lanza al referirse a las condiciones en las que se preparó al personal que intervino en el operativo.

