Dos accidentes de minibuses ocurridos en la carretera a los Yungas, en La Paz, dejaron un saldo de 13 personas fallecidas y 12 heridas en menos de 24 horas, en hechos que volvieron a poner en evidencia la peligrosidad de esta vía interprovincial.
El primer siniestro se registró el lunes 12 de octubre, cuando un minibús se embarrancó en la ruta a Irupana. El hecho dejó 10 muertos y 4 heridos, según los datos difundidos. Horas después, este martes, otro vehículo de transporte público sufrió un accidente a la altura de Puente Villa, en la ruta a Chulumani. En ese caso, el minibús cayó unos 30 metros y provocó la muerte de 3 personas, además de 8 heridos.
La Policía aún no ha establecido las causas definitivas de ninguno de los dos accidentes. El comandante departamental de la Policía de La Paz, Ricardo Terrazas, señaló que “muy probablemente hubieran existido condiciones climáticas adversas, pero eso aún está en investigación”. Sin embargo, no se descartan otros factores, entre ellos el estado de la vía, el exceso de velocidad, la sobrecarga o posibles fallas mecánicas.
Personal de la División Accidentes de Tránsito realiza los peritajes y trabajos de campo para esclarecer ambos casos. Mientras tanto, la tragedia vuelve a colocar bajo la lupa a la carretera a los Yungas, considerada una de las más peligrosas de Bolivia por sus tramos estrechos, curvas cerradas y condiciones climáticas adversas.

