El presidente Rodrigo Paz Pereira anunció que impulsará la política ‘50-50’ como parte de una apuesta destinada a desmontar el centralismo y avanzar hacia una redistribución más equilibrada de los recursos y responsabilidades en Bolivia. El tema será tratado este jueves 27 de agosto en una reunión con alcaldes en la ciudad de La Paz, donde el Gobierno prevé dar un paso relevante en su agenda de descentralización.
El encuentro está programado para las 11:00 horas y reunirá a los alcaldes de las ciudades capitales, incluido el de El Alto, además de representantes de la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia (FAM-Bolivia). La cita aparece como un espacio clave para abordar la propuesta que el Ejecutivo plantea como una transformación de largo alcance en la administración pública.
La iniciativa fue reafirmada por Paz durante el lanzamiento del Programa Nacional de Becas – Google Career Launchpad, realizado en el Palacio Quemado. En esa ocasión, el mandatario expresó de forma abierta su intención de dejar atrás el modelo de Estado centralizado y sostuvo que aspira a ser el Gobierno que haga realidad el ‘50-50’, de manera que las regiones puedan fortalecer sus recursos humanos y sus capacidades productivas, según el boletín oficial difundido por el Gobierno.
Desde el Ejecutivo, el viceministro de Autonomías y Tierras, Adrián Oliva, explicó que se trata de una agenda interministerial construida junto con los gobiernos autónomos. En su criterio, el desafío no se limita a la actual gestión, sino que apunta a consolidar cambios estructurales que puedan sostenerse en el tiempo y trascender a futuras administraciones.
Oliva remarcó además que estas reformas buscan fortalecer la unidad nacional y promover que el desarrollo económico y social se impulse desde las regiones. Bajo esa lógica, señaló que la gestión pública se vuelve más eficiente y cercana a la población cuando las autoridades locales tienen un rol más directo en la atención de las necesidades ciudadanas.
La propuesta del ‘50-50’ se presenta así como uno de los ejes más visibles del discurso de descentralización del Gobierno de Rodrigo Paz Pereira, con una proyección de entre 20 y 30 años para su implementación y consolidación.

