El Servicio Departamental de Salud (Sedes) se ha visto obligado a pagar la suma de 501 mil bolivianos a un ex funcionario como resultado de un proceso laboral ganado, a pesar de haber interpuesto un recurso de Amparo Constitucional para evitar esta obligación. La Directora del Sedes, Sara Cuevas Velásquez, confirmó que pese a las observaciones y subsanaciones realizadas en el recurso de amparo, este no obtuvo curso favorable, lo que llevó a cumplir con la orden judicial de pagar inmediatamente.
Este desembolso significativo de dinero representa la mitad del presupuesto destinado a costos elementales, servicios básicos y otras obligaciones del Sedes, que asciende a un millón de bolivianos. Cuevas reconoció que este pago impacta significativamente las finanzas de la institución, que ha estado operando con recursos propios durante los últimos tres años.
A pesar de solicitar apoyo económico a la gobernación, el Sedes tuvo que hacer frente a este pago por sí solo. Cuevas señaló que la entidad aún enfrenta desafíos que busca resolver para evitar futuras dificultades financieras.
Por otro lado, se informó sobre la ampliación de la sala de Terapia Intensiva del hospital “San Juan de Dios”, que pasará de tener diez camas a quince, un aumento del 50% que permitirá atender a pacientes en estado crítico. Aunque se cuenta con personal especializado y respiradores, se requiere adquirir equipo menor y contratar más personal de enfermería para cubrir esta ampliación.
Además, se está trabajando en la concreción de un nuevo módulo de emergencias para mejorar el servicio en el hospital. Se ha realizado un relevamiento de las necesidades urgentes en cuanto a refacción y reparación, con un presupuesto de 15 millones de bolivianos destinado a estas obras.
En una medida positiva, la dirección del hospital ha implementado la iniciativa de permitir a las personas que buscan atención médica obtener sus fichas dentro del hospital en lugar de esperar afuera, evitando así las inclemencias del tiempo. También se ha puesto en marcha el programa de “cero filas” en centros de salud como “Néstor Paz” y “Villa Abaroa”, permitiendo a los pacientes ser referidos al hospital para tratamientos especializados de manera más eficiente.

