El sector salud en el departamento de Tarija ha decidido sumarse al paro nacional de protesta en demanda del cumplimiento de un convenio con el Ministerio de Salud que garantiza el pago de sueldos en un plazo máximo de diez días. Armando Jerez, líder de los trabajadores de la región en materia de salud, ha expresado la frustración de las bases ante las repetidas promesas incumplidas de pago, lo que ha llevado a la suspensión de las actividades regulares en el Servicio Departamental de Salud (SEDES) y otros centros médicos de la red.
La decisión de paralizar las labores ha afectado a aproximadamente la mitad del personal administrativo y técnico no esencial, aunque se ha garantizado que los servicios de emergencia en todos los hospitales no se verán afectados para no poner en riesgo la atención a la población tarijeña. Jerez ha destacado que los trabajadores de la salud se enfrentan a dificultades financieras graves, con obligaciones bancarias y gastos familiares que no pueden postergarse.
Ante la expectativa generada por un comunicado oficial del Gobierno Central que anuncia la regularización de las transferencias bancarias, el sector salud se mantiene a la espera de confirmar que los depósitos efectivamente se llevarán a cabo durante la jornada. La dirigencia sindical ha dejado claro que la suspensión del paro dependerá de la verificación real de los pagos, de lo contrario, se contempla la posibilidad de extender las medidas de presión en los próximos días bajo la coordinación de la confederación nacional.
La tensión en el sector salud de Tarija refleja la precariedad de la situación financiera de los trabajadores, quienes han optado por esta medida extrema en busca de soluciones concretas que garanticen el cumplimiento de sus derechos laborales. La incertidumbre persiste en la región mientras se espera una respuesta definitiva por parte de las autoridades sobre el desembolso de los salarios adeudados.

