La transición en la Alcaldía de La Paz ha entrado en una fase marcada por la confrontación entre el alcalde saliente, Iván Arias, y su sucesor electo, César Dockweiler. Este enfrentamiento ha llevado a un intercambio de acusaciones sobre la transparencia y la entrega de documentación necesaria para llevar a cabo una transición ordenada.
Iván Arias defendió su gestión al asegurar que ha cumplido con todas las normativas vigentes. En este sentido, afirmó haber entregado cerca de un millón de hojas organizadas en 274 carpetas, tanto en formatos físicos como digitales, en cumplimiento con la Ley 587. Según sus declaraciones, “la información está completa”, aunque reconoció que podría haber algunas hojas mal fotocopiadas. Sin embargo, enfatizó que esto no debe interpretarse como un signo de mala fe o intención de ocultar información.
El alcalde saliente también destacó que el proceso de entrega cuenta con respaldo notarial y que se ha habilitado un código QR para facilitar el acceso a todos los documentos, incluyendo detalles técnicos a través de códigos de registro de proyectos. En su defensa, Arias mostró preocupación por lo que percibe como una actitud tensa e intransigente por parte de Dockweiler. “Lo veo nervioso, rabioso, intransigente. Está buscando conflicto en lugar de revisar la información”, afirmó.
Por otro lado, el equipo del alcalde electo ha emitido un comunicado donde denuncia que la transición se encuentra “prácticamente paralizada” debido a supuestas deficiencias en la documentación entregada por Arias. Según ellos, las comisiones técnicas no han podido trabajar con normalidad durante el fin de semana, lo que ha generado mayores tensiones entre ambos equipos.
En respuesta a estos señalamientos, Arias negó cualquier intento de obstaculización y aseguró que las comisiones ya están conformadas y operativas. Manifestó su deseo de avanzar dentro de los plazos establecidos y reiteró su disposición para proporcionar cualquier información adicional que pueda ser necesaria. “Hemos abierto las puertas desde el primer día. Si falta información, se la vamos a dar”, subrayó.
Además, Arias se mostró abierto a someter su gestión a auditorías externas: “Que se hagan todas las auditorías. La Alcaldía se audita cada año”, indicó.
Este cruce de versiones entre ambas partes ha generado un clima de tensión política en torno al proceso de transición, lo cual despierta incertidumbre entre los ciudadanos paceños acerca del estado real de la administración municipal. A pesar del conflicto actual, ambas partes han anunciado su intención de continuar con el proceso en los próximos días y esperan poder encauzar el diálogo para asegurar una transferencia de gestión que sea transparente y ordenada.

