La Alcaldía y el Concejo Municipal de Tarija han establecido el Comité de Gestión del Río Guadalquivir, un organismo interinstitucional creado con el objetivo de asegurar el cumplimiento de la Ley de Protección del Río Guadalquivir y detener los intentos de loteamiento y usurpación de áreas verdes en las riberas y afluentes de este importante curso de agua.
Este comité surge tras dos años de trabajo enfocado en monitorear y contrarrestar las acciones que afectan negativamente la salud del río. Los miembros del comité se comprometen a trabajar de manera voluntaria, dedicando esfuerzo y atención para preservar este recurso natural vital. Entre sus funciones principales se encuentran la supervisión, exigencia y acompañamiento en la aplicación efectiva de la normativa vigente, garantizando que las instituciones involucradas actúen con transparencia y voluntad política.
La coordinadora del comité destacó la importancia del trabajo conjunto que permitió la promulgación de la ley protectora y reafirmó el compromiso de velar por el bienestar ambiental de la región. Esta iniciativa responde a la preocupación por la creciente amenaza que representan los procesos de usucapión, mediante los cuales particulares intentan apropiarse de terrenos públicos, así como por la proliferación de asentamientos que afectan las zonas de recarga hídrica, torrenteras y fuentes de agua vinculadas al río.
El secretario de Medio Ambiente resaltó que durante años la población ha utilizado el río sin implementar medidas adecuadas para su conservación, lo que ha generado un daño progresivo. Asimismo, recordó que pese a la existencia de una veda vigente desde hace cuatro años, persisten actividades ilegales como la extracción de áridos con maquinaria pesada, que continúan deteriorando el ecosistema.
Por su parte, el presidente del Concejo Municipal informó que la aplicación de la ley ha permitido frenar más de cien procesos de usucapión, evitando la pérdida de extensas áreas verdes que constituyen un valioso bosque urbano, considerado el último gran espacio verde de la ciudad. Sin embargo, subrayó que la protección del río no debe depender exclusivamente de las autoridades, sino que requiere el compromiso activo de la sociedad civil y las comunidades locales para que la norma tenga un impacto real y duradero.
El comité también buscará acceder a financiamiento internacional, aprovechando el interés global en proyectos de conservación ambiental y desarrollo urbano sostenible. Además, supervisará la implementación del nuevo marco legal que protege las quebradas, torrenteras y la red de drenaje natural, elementos que hasta hace poco eran vulnerables a la desaparición por loteamientos no regulados.
Finalmente, las organizaciones participantes planean llevar adelante campañas de sensibilización y difusión mediante cápsulas informativas, con el propósito de fortalecer la educación ambiental y fomentar la responsabilidad ciudadana en la protección del río Guadalquivir y sus espacios naturales asociados

