El exministro de la Presidencia José Luis Lupo Flores oficializó este martes su decisión de declinar la representación diplomática de Bolivia ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), cargo para el que había sido aprobado por el Senado el pasado jueves 13 de agosto. La comunicación fue enviada mediante una carta formal dirigida al presidente del Estado Plurinacional, Rodrigo Paz Pereira.
En su misiva, Lupo explicó que, tras una “serena y detenida reflexión”, llegó a la conclusión de que debía rechazar el honor de representar al país ante el organismo internacional. Sostuvo que las circunstancias cambiaron y que, en ese contexto, quienes asumen responsabilidades públicas también deben revisar sus decisiones cuando el escenario en el que fueron tomadas se modifica de manera sustancial. Según señaló, no sería honesto actuar como si nada hubiera ocurrido en los últimos meses.
El exministro afirmó que representar a Bolivia ante la OEA no solo exige una designación formal, sino también condiciones políticas e institucionales que, a su juicio, actualmente no están dadas. Por esa razón, consideró que no corresponde asumir la misión diplomática y decidió cerrar esa etapa. Añadió que lo hace por coherencia con sus convicciones, sus principios y con la forma en que ha entendido siempre el servicio público.
Lupo recordó que no fue una decisión sencilla, porque en un inicio asumió con orgullo y compromiso la posibilidad de representar al país ante la OEA. Señaló que compareció ante el Senado, expuso su visión sobre el trabajo que Bolivia podía desarrollar en ese espacio y recibió la aprobación de la Cámara Alta. Dijo que aceptó esa posibilidad convencido de que podía seguir sirviendo al país desde un ámbito internacional que conoce y al que ha dedicado una parte importante de su vida profesional.
En otro tramo de su carta, el exministro agradeció la oportunidad de haber ejercido como ministro de la Presidencia durante el inicio del gobierno de Rodrigo Paz. Recordó que ocupó ese cargo desde el 8 de noviembre de 2025 hasta el 3 de agosto de 2026, cuando dejó el gabinete. Afirmó que fue un honor desempeñar esa función y que lo hizo con responsabilidad, compromiso y con la convicción de que era posible aportar a una transformación que el país necesita.
También sostuvo que creyó en la posibilidad de construir un nuevo Estado, dejar atrás prácticas que debilitaron la institucionalidad y superar la crisis económica, política, social y ética que, según dijo, recibió el país. En ese sentido, afirmó que cierra esta etapa con la tranquilidad de haberlo intentado.
Asimismo, agradeció al presidente Paz por la confianza depositada en él y al Senado por respaldar su designación como representante diplomático ante la OEA. Del mismo modo, expresó su reconocimiento a los funcionarios de la Cancillería que colaboraron durante el proceso.
Lupo concluyó su carta señalando que su decisión responde a lo que piensa, defiende y quiere seguir sosteniendo en su vida pública. Aseguró que continuará sirviendo a Bolivia desde la libertad de criterio, la independencia y el compromiso que, dijo, ha mantenido durante toda su trayectoria profesional. Finalmente, deseó al mandatario “el mayor éxito” en el objetivo de hacer realidad la Bolivia que sueña la mayoría de los ciudadanos.

