Héctor Garibay volvió a exponer públicamente una de las demandas más repetidas por los deportistas bolivianos: la falta de apoyo al deporte nacional. El maratonista, uno de los abanderados de Bolivia en los Juegos Olímpicos de París 2024, recurrió a sus redes sociales para compartir un extenso mensaje después de terminar en el cuarto lugar de la Maratón de México, una competencia en la que aseguró haber enfrentado dificultades, pero sin dejar de pelear por los puestos de privilegio.
El fondista puso especial énfasis en el esfuerzo realizado durante los 42,195 kilómetros y sostuvo que el resultado final no refleja por sí solo la entrega que mostró a lo largo de la prueba. Según explicó, algunos inconvenientes afectaron su desempeño, aunque aclaró que no pretende convertirlos en una excusa, sino asumirlos como parte de las exigencias propias de una carrera de esa magnitud.
En su mensaje, Garibay remarcó la diferencia entre los atletas que cuentan con respaldo estructural y aquellos que deben competir con recursos propios y con un apoyo limitado. Desde esa perspectiva, defendió su actuación con una frase que sintetiza su postura: “Muchos pueden ver la posición y criticar, pero yo veo 42 kilómetros de lucha”.
El maratonista también dirigió sus críticas al viceministro de Deportes, Roberto Bustamante, a quien reprochó la falta de respuestas para los atletas bolivianos. En ese tramo de su publicación, cuestionó la demora en la toma de decisiones y advirtió que el calendario deportivo no se detiene mientras los deportistas siguen compitiendo. “Mientras usted sigue analizando qué hacer con el deporte, los deportistas seguimos corriendo contra el reloj. El calendario no espera”, escribió.
Garibay dejó claro además que su presencia en México no tuvo un carácter simbólico ni recreativo, sino competitivo. Rechazó la idea de haber viajado solo para representar al país como una experiencia más y afirmó que su objetivo era pelear en serio los 42,195 kilómetros. También señaló que quienes deciden sobre el deporte deberían conocer de cerca las exigencias y sacrificios que implica el alto rendimiento.
El atleta boliviano extendió su reclamo al presidente Rodrigo Paz Pereira, recordándole una de sus promesas vinculadas con los deportistas nacionales: que ningún atleta debería volver a pagar para representar a Bolivia. Garibay cuestionó qué ocurrió con ese compromiso y afirmó que, en escenarios como el de México, son los propios deportistas quienes deben conseguir los recursos para poder presentarse en la línea de partida.
En la parte final de su mensaje, pidió que el deporte tenga un lugar más relevante dentro de las prioridades del país. Aclaró que no busca privilegios, sino “condiciones dignas y políticas reales” para los atletas de hoy y para quienes vendrán después. También subrayó el valor del deporte como una herramienta de salud, prevención, inclusión y transformación social.
Garibay cerró su publicación con una frase que resume tanto su reclamo como su compromiso con Bolivia: “Mientras Bolivia lucha por sobrevivir, nosotros luchamos para regalarle esperanza”. El maratonista, una de las principales figuras del atletismo nacional, concluyó con un llamado directo a las autoridades: “Bolivia no necesita más discursos, necesita hechos”.

