Este jueves en Filadelfia, Paraguay, dará comienzo el Sexto Encuentro Mundial del Gran Chaco Americano, una cumbre crucial que reunirá a aproximadamente 600 participantes. El objetivo central de este foro es abordar las complejidades y proponer vías de resolución para las problemáticas que afectan a una de las regiones más áridas de Sudamérica.
Paraguay acoge este evento de gran relevancia por primera vez en quince años. La cita congregará a representantes de 200 organizaciones diversas, incluyendo comunidades locales, pueblos indígenas, gobiernos municipales, el sector privado y entidades de cooperación internacional.
La agenda del encuentro es exhaustiva y contempla la discusión de temas cruciales. Entre ellos, se analizará la economía chaqueña en su vínculo con la conservación y la apertura a mercados externos, la gestión del agua, el desarrollo de cadenas productivas, la implementación del corredor bioceánico, los derechos humanos, así como la digitalización y la tecnología aplicada a la región.
Existe una reconocida urgencia para formular respuestas concretas a los desafíos persistentes que enfrenta el Gran Chaco Americano. Se ha señalado consistentemente que esta vasta región a menudo recibe una atención limitada por parte de las administraciones nacionales. En consecuencia, las entidades subnacionales y locales asumen un rol protagónico en la gestión de los inmensos desafíos sociales, económicos y ambientales que caracterizan a este extenso y complejo territorio, los cuales demandan una consideración especial.
A pesar de sus inherentes vulnerabilidades, el Gran Chaco Americano es también reconocido como una fuente de valiosas enseñanzas para el ámbito global. Las comunidades indígenas, criollas y los productores locales que habitan esta área han desarrollado históricamente un profundo conocimiento sobre la coexistencia armónica con la tierra y su rica biodiversidad. Esta sabiduría ancestral, complementada con la innovación tecnológica contemporánea y una sólida articulación trinacional, se considera fundamental para abordar eficazmente la crisis climática global.
En la actualidad, la región chaqueña ostenta una inmensa importancia estratégica a nivel planetario. Alberga el bosque subtropical seco más extenso del mundo y representa el segundo ecosistema forestal más vasto de América Latina, únicamente superado por la Amazonía

