En el marco del Día Internacional de la Mujer, la primera dama de Bolivia, Marilena Urquidi, conocida popularmente como ‘Bibi’ Urquidi, emitió un mensaje dirigido a las mujeres bolivianas en el que destacó la importancia de la lucha constante por la igualdad de género. Su pronunciamiento subrayó que esta lucha se fundamenta en la defensa de los derechos, la búsqueda incansable de justicia y el trabajo colectivo que impulsa cambios significativos en la sociedad.
Urquidi reconoció y homenajeó la fortaleza, valentía y esperanza que las mujeres del país representan diariamente, resaltando que el camino hacia un país más justo y seguro es un trayecto compartido y construido desde la convicción conjunta. En este sentido, enfatizó que el progreso hacia una Bolivia diferente solo es posible mediante la unión y el compromiso colectivo con los valores de igualdad y respeto.
En su mensaje, la primera dama también hizo especial énfasis en su compromiso personal y político con la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres. Destacó con particular gravedad el feminicidio como una expresión extrema de violencia que sigue cobrando vidas y truncando sueños, una situación que calificó como inaceptable para cualquier sociedad. Urquidi hizo un llamado a toda la población para que se sumen en un esfuerzo conjunto orientado a prevenir y eliminar estas prácticas violentas mediante acciones sociales, educativas, judiciales y solidarias.
Además, dirigió un mensaje directo a las mujeres víctimas de violencia para asegurarles que no están solas en su lucha ni en sus dificultades. Manifestó su respaldo incondicional y reiteró que todas las políticas y acciones emprendidas buscan garantizar que las mujeres puedan vivir libres de miedo, con dignidad plena e igualdad real. Así, reafirmó su compromiso tanto emocional como institucional para continuar trabajando en favor del bienestar y los derechos femeninos dentro del Estado Plurinacional.
Este pronunciamiento adquiere una relevancia significativa dentro del contexto boliviano actual, donde las problemáticas relacionadas con la violencia de género siguen siendo uno de los principales desafíos sociales. La participación activa de figuras públicas como la primera dama contribuye a visibilizar estas cuestiones y a fortalecer el tejido social necesario para promover cambios efectivos. La insistencia en una acción colectiva refleja además una estrategia integral que busca involucrar a todos los sectores para avanzar hacia una sociedad más equitativa.
En definitiva, el mensaje emitido por Marilena Urquidi durante esta fecha emblemática no solo celebra los avances alcanzados sino que también pone sobre la mesa los retos pendientes en materia de derechos humanos para las mujeres. Su llamado a la solidaridad, justicia y prevención resuena como un compromiso renovado para enfrentar las desigualdades persistentes y construir un futuro donde cada mujer boliviana pueda desarrollarse plenamente sin temor ni discriminación

