El estadio Ramón Aguilera Costas fue escenario de una jornada decisiva para el fútbol cruceño, donde Blooming logró una contundente victoria por 3-0 sobre San Antonio, asegurando su pase a la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2026. Sin embargo, a pesar del triunfo y el buen desempeño del equipo local, el partido estuvo marcado por una polémica que trascendió lo deportivo: la deficiente iluminación del campo de juego, que generó críticas tanto dentro como fuera del país.
La inauguración de las nuevas luminarias en el escenario deportivo cruceño coincidió con este encuentro trascendental, pero lejos de ser un motivo de celebración técnica, la distribución irregular de los focos dejó en evidencia un problema serio. La zona central del terreno presentaba una sombra considerable que dificultó la visibilidad, afectando no solo a los jugadores sino también a los asistentes y a quienes siguieron el partido desde el extranjero. Esta situación puso en entredicho la calidad y planificación de las mejoras implementadas, generando cuestionamientos sobre la capacidad del estadio para albergar encuentros internacionales con los estándares necesarios.
En medio de esta controversia lumínica, Blooming mostró desde el inicio una actitud ofensiva que presionó constantemente el arco rival. La superioridad técnica y táctica se reflejó rápidamente cuando San Antonio sufrió la expulsión temprana de Julio Herrera al minuto 18, lo que debilitó considerablemente su mediocampo y complicó su estrategia defensiva. A pesar de esta desventaja numérica, el cuadro visitante logró mantener el marcador sin goles durante gran parte del primer tiempo, resistiendo bajo presión.
El segundo tiempo fue distinto. Blooming aprovechó las falencias defensivas y el desgaste físico del adversario para imponer su dominio absoluto. Bayron Garcés abrió el marcador a los 65 minutos con un remate preciso dentro del área luego de un despeje defectuoso. La situación para San Antonio empeoró con la segunda expulsión, esta vez de César Romero a los 72 minutos, dejando al equipo con nueve jugadores sobre el terreno. Esta doble inferioridad numérica condicionó irreversiblemente el desarrollo del encuentro.
El cierre fue un despliegue ofensivo imparable por parte del elenco celeste. Anthony Vásquez amplió la diferencia al recuperar un balón en salida y superar al arquero rival a los 84 minutos. Apenas dos minutos después, Roberto Hinojoza sentenció el marcador con un disparo zurdo que consolidó la goleada 3-0. Durante los minutos finales, Blooming continuó atacando con insistencia mientras San Antonio luchaba por contener las embestidas sin éxito, evidenciando un desgaste físico y anímico notorio.
Con esta victoria contundente, Blooming se aseguró un lugar en la fase de grupos de uno de los torneos internacionales más prestigiosos del continente. Ahora aguarda con expectativa el sorteo que se realizará próximamente en Asunción, donde conocerá a sus próximos rivales para abril. Por su parte, San Antonio quedó eliminado tras un partido marcado no solo por las expulsiones sino también por las dificultades en infraestructura que afectaron la experiencia general.
El cotejo reunió aproximadamente a 13 mil espectadores en Santa Cruz y contó con arbitraje venezolano encabezado por Alexis Herrera y asistencia tecnológica VAR supervisada por Ángel Arteaga y Migdalia Rodríguez. A pesar del ambiente festivo generado por la clasificación celeste, las críticas hacia las condiciones lumínicas ponen sobre la mesa la necesidad urgente de mejorar aspectos técnicos para garantizar que futuros encuentros internacionales puedan desarrollarse sin contratiempos ni deficiencias visibles.
En resumen, este partido no solo significó un paso importante para Blooming rumbo a instancias superiores en la Copa Sudamericana sino también una llamada de atención sobre aspectos organizativos y logísticos vinculados al estadio Ramón Aguilera Costas. La combinación entre éxito deportivo y desafíos técnicos invita a reflexionar sobre cómo optimizar instalaciones deportivas para cumplir con estándares internacionales y ofrecer una experiencia adecuada tanto para jugadores como para aficionados nacionales e internacionales

