La Asamblea Legislativa Plurinacional inició este jueves la votación para definir si acepta las explicaciones brindadas por el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, en la interpelación relacionada con el polémico caso de la madera incautada en Chile, o si, por el contrario, decide emitir una censura en su contra.
Tras la ronda de respuestas a las 11 preguntas planteadas durante la sesión, el debate ingresó en su fase decisiva, en un escenario similar al que recientemente atravesó el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco. En esta ocasión, los votos comenzaron a dividirse entre el voto puro y simple y la abstención, una tendencia que, según se desprende del desarrollo de la sesión, favorecería la salida de Oviedo sin mayores consecuencias políticas.
Durante la sesión, algunos asambleístas señalaron que las explicaciones del ministro fueron lo suficientemente claras como para dejar conformes incluso a los interpelantes, quienes habrían desistido de continuar con la última etapa de las réplicas. En ese marco, la interpelación se encaminaba a ser aprobada mediante voto puro y simple, una figura que no produce efecto alguno sobre la permanencia de la autoridad en el cargo.
En medio del debate, el diputado Carlos Alarcón acusó al vicepresidente de haber manipulado la sesión con la intención de forzar la censura de Oviedo. Según expuso, los parlamentarios interpelantes habrían enviado una carta solicitando postergar la interpelación hasta contar con el informe de Chile sobre las maderas incautadas.
Tras esa intervención, otros diputados recordaron al vicepresidente, Edmand Lara, que existía ese pedido formal y que, pese a ello, no fue atendido. Señalaron además que la sesión fue instalada de manera deliberada, en un contexto en el que, según sus observaciones, se buscaba avanzar hacia la censura del ministro.

