El pasado fin de semana, el sector del transporte libre de Tarija tomó decisiones contundentes en un ampliado departamental, donde se discutieron las problemáticas que afectan a los transportistas de la región, incluidas las provincias. Luis Casso Vaca, dirigente del sector, confirmó que se ha establecido un plazo hasta el 20 de abril para que el gobierno nacional presente soluciones concretas a sus demandas. En caso contrario, se prevén medidas de presión que incluirían paros y bloqueos de caminos en todo el departamento.
Casso expresó su descontento con la situación actual, haciendo hincapié en los problemas recurrentes en la carretera hacia el Chaco y la continua venta de gasolina considerada como “veneno”, que ha generado serios inconvenientes para los vehículos. “Hemos tenido un ampliado; el lunes daremos a conocer el voto resolutivo”, indicó, enfatizando que las acciones a tomar serán indefinidas si no se obtienen respuestas satisfactorias.
Los transportistas exigen soluciones estructurales y no meros parches temporales. Una de las propuestas destacadas es la realización de un estudio de preinversión y diseño técnico para el camino Entre Ríos-Palos Blancos. Además, solicitan la licitación para la reconstrucción de la variante Canaletas-Entre Ríos. Casso subrayó que en el ampliado participaron transportistas provenientes de diversas regiones, incluyendo Tarija, O’Connor, Gran Chaco y San Lorenzo.
El voto resolutivo y toda la documentación pertinente serán enviados este lunes a La Paz, dirigidos al presidente de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) y a los Ministerios de Obras Públicas y Hidrocarburos. En este contexto, también se demanda al Ministerio de Hidrocarburos que retire del mercado la gasolina “veneno” y que esta sea reprocesada en las refinerías Palmasola y Gualberto Villarroel.
Los transportistas habían esperado respuestas del gobierno sobre los problemas viales antes del ampliado; sin embargo, ante la falta de solución, decidieron hacer escuchar su voz con más firmeza. Casso insistió en que es necesario que las autoridades visiten Tarija para conocer directamente las dificultades que enfrentan.
Además de abordar los problemas relacionados con el camino hacia el Chaco, los transportistas solicitaron atención a otras vías críticas como Yacuiba-Villa Monte y el túnel del Aguarague. También demandaron que se haga cargo del mantenimiento de 12 kilómetros del camino Río Isiri-La Central.
El ultimátum al gobierno está claro: si no hay respuestas hasta el 20 de abril, los transportistas comenzarán su paro general y bloqueos a partir del 21. Aunque Casso aclaró que no se interrumpirá el tráfico dentro de las ciudades, sí se afectará el transporte interprovincial e interdepartamental.
La convocatoria al ampliado reunió a más de 30 organizaciones del sector transporte en Tarija, lo que evidencia la unidad y determinación del gremio frente a una situación que consideran insostenible. La presión sobre el gobierno aumenta mientras esperan respuestas efectivas ante sus demandas fundamentales.

