Este miércoles, un grupo de miembros de la Confederación Departamental de Mototaxis de Santa Cruz llevó a cabo una protesta significativa al encadenarse en las puertas de la estatal Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB) en la capital cruceña. La acción fue motivada por la exigencia de un resarcimiento económico relacionado con el uso de gasolina desestabilizada, un compromiso que, según los protestantes, ha sido incumplido por el Gobierno.
Los mototaxistas afectados han expresado su frustración ante la falta de respuestas concretas sobre los daños sufridos por sus vehículos, los cuales atribuyen directamente a la calidad del combustible que se les ha suministrado. Esta situación ha generado un clima de incertidumbre y descontento entre los conductores, quienes sienten que sus reclamos no están siendo atendidos adecuadamente.
Durante la manifestación en las oficinas de YPFB en Santa Cruz, se puso de manifiesto el descontento colectivo. Los movilizados informaron que han presentado más de 1.500 carpetas reclamando compensaciones por los daños ocasionados, sin embargo, hasta el momento solo 18 casos han recibido algún tipo de compensación económica. Esta disparidad ha intensificado las críticas hacia YPFB y el Gobierno, quienes son percibidos como incapaces de brindar una solución efectiva a las demandas legítimas de los transportistas.
En otro contexto relacionado, Limber Tancara, ejecutivo del Transporte Libre de La Paz, también manifestó su preocupación respecto a la situación. Tancara cuestionó la decisión del Gobierno de ampliar el plazo para el resarcimiento hasta el 15 de mayo. Según él, esta medida resulta insuficiente y poco efectiva si no se garantiza una calidad adecuada del combustible. Para Tancara, establecer nuevas fechas para el resarcimiento sin asegurar que el problema del combustible esté resuelto solo genera más desconfianza entre los usuarios y trabajadores del transporte.
La situación continúa generando tensiones entre los sectores afectados y las autoridades responsables, lo que pone en relieve la necesidad urgente de un diálogo efectivo que permita abordar las inquietudes y garantizar soluciones duraderas para todos los involucrados.

