La reciente decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Departamental de Justicia (TDJ) ha confirmado la exclusión definitiva de Mario Cossío Cortez como candidato a la gobernación, tras negar su solicitud de habilitación mediante un Amparo Constitucional. Esta resolución judicial refrenda el fallo previo del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que ya había inhabilitado a Cossío por no cumplir con los requisitos establecidos para postularse al cargo en Tarija. La ratificación del Tribunal Constitucional pone fin a las esperanzas del ex gobernador y su equipo legal, quienes habían argumentado que la inhabilitación vulneraba sus derechos políticos y se había producido sin respetar el debido proceso.
El proceso fue seguido con atención por las autoridades electorales locales, entre ellas el presidente del Tribunal Electoral Departamental (TED), Carlos Lema Bacarreza, quien confirmó que esta resolución era fundamental para definir la composición final de la papeleta electoral. En consecuencia, se procederá a imprimir las boletas sin incluir al ex candidato, consolidando así su exclusión definitiva de la contienda electoral. La confusión inicial que generó rumores infundados sobre una supuesta rehabilitación de Cossío llevó a algunos simpatizantes a celebrar prematuramente frente al Tribunal de Justicia, solo para descubrir posteriormente que esas expectativas no se correspondían con la realidad judicial.
Mario Cossío Cortez expresó su agradecimiento hacia quienes lo apoyaron durante el proceso y manifestó una profunda decepción ante lo que calificó como un persistente atropello a la Constitución y a los principios democráticos en Tarija. Según sus palabras, después de dos décadas de supuestos abusos constitucionales, nada ha cambiado y continúa vigente una política que busca eliminar cualquier forma de disidencia o diferencia. Este pronunciamiento resalta una sensación de frustración y denuncia un escenario político donde los poderes judicial y electoral estarían subordinados a intereses políticos circunstanciales, afectando gravemente el derecho fundamental del pueblo tarijeño a elegir libremente a sus autoridades.
No obstante, Cossío dejó claro que esta batalla no ha terminado. Al insinuar que su movimiento político participará en las elecciones subnacionales programadas para el 22 de marzo con otro candidato, hizo un llamado directo a la ciudadanía para mantenerse vigilante y evitar posibles fraudes electorales que podrían ser facilitados por un Órgano Electoral cuestionado en su imparcialidad. Aunque no se reveló públicamente el nombre del sustituto inmediato en ese momento, el vocero Mauricio Lea Plaza confirmó que la decisión estaba tomada y que sería anunciada oficialmente en los días siguientes.
Desde su perspectiva, esta situación representa una demostración palpable del sometimiento del sistema judicial frente al poder político dominante, evidenciando una justicia parcializada que menoscaba los derechos políticos y sociales de los ciudadanos. Cossío calificó estos hechos como parte de una “tragedia” iniciada hace quince años en Tarija, cuya continuidad se refleja en las acciones torpes y groseras tanto del Órgano Judicial como del Órgano Electoral nacional. En este contexto, reiteró su compromiso con la resistencia popular y política, agradeciendo a quienes han contribuido a despertar el espíritu combativo del pueblo tarijeño.
Además, anunció que la lucha continuará no solo dentro del ámbito electoral sino también en todas las instancias judiciales nacionales e internacionales disponibles para denunciar lo ocurrido. Su estrategia apunta a mantener viva la disputa política hasta agotar todas las vías legales y electorales posibles, buscando poner en evidencia ante organismos internacionales lo que considera irregularidades graves en el manejo democrático del país. Este escenario dibuja un panorama complejo para las próximas elecciones subnacionales, donde las tensiones entre actores políticos y autoridades electorales podrían marcar el rumbo político regional durante los próximos años.
En definitiva, este episodio refleja profundas fracturas dentro del sistema democrático local y nacional, poniendo sobre la mesa cuestionamientos acerca de la independencia judicial y electoral en Bolivia. La exclusión definitiva de Mario Cossío Cortez no solo representa un golpe personal para este líder político sino también un desafío para quienes defienden procesos transparentes e inclusivos. La respuesta ciudadana ante estas circunstancias será clave para determinar cómo evolucionarán las dinámicas políticas en Tarija durante este ciclo electoral y qué lecciones dejarán sobre la relación entre justicia, política y democracia en el país

