La selección boliviana de fútbol ha logrado completar la convocatoria de jugadores que debían incorporarse en territorio nacional, consolidando así el plantel bajo la dirección técnica de Óscar Villegas. El equipo se reunió en Santa Cruz de la Sierra, ciudad que se ha convertido en el centro neurálgico de su preparación para los próximos desafíos internacionales. Este paso es fundamental para la planificación deportiva del conjunto nacional, que se encuentra en un momento crucial de su calendario competitivo.
El último en unirse al grupo fue Luis Haquin, el capitán del equipo, quien arribó el miércoles por la tarde procedente del extranjero. Su incorporación inmediata a los entrenamientos refleja la importancia que tiene su presencia en el equipo, tanto desde el punto de vista deportivo como en términos de liderazgo. La llegada completa la nómina inicial y permite al cuerpo técnico contar con todos los elementos convocados para trabajar con mayor cohesión y ritmo.
Durante este jueves, la selección tiene programada una nueva sesión de entrenamiento en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, escenario emblemático del fútbol boliviano ubicado en Santa Cruz. Esta práctica es clave para que Villegas y su cuerpo técnico continúen afinando detalles tácticos y estratégicos, además de evaluar diferentes variantes dentro del equipo. La preparación física y técnica en este estadio busca optimizar el rendimiento colectivo e individual de los jugadores antes de los compromisos venideros.
Actualmente, el plantel está conformado por un total de 17 jugadores que ya se encuentran concentrados: 12 futbolistas que militan en clubes del campeonato nacional y cinco legionarios que lograron incorporarse en Santa Cruz. Entre estos últimos destacan nombres como Guillermo Viscarra, Marcelo Torrez, Lucas Macazaga, Gerónimo Govea y Luis Haquin. La mezcla entre talento local y experiencia internacional proporciona un balance importante para afrontar las exigencias del calendario.
Además de los convocados oficiales, hay cuatro futbolistas invitados que participan activamente en las sesiones de entrenamiento para completar las prácticas dirigidas por el cuerpo técnico. Su presencia contribuye a mantener un ritmo alto durante las jornadas y ofrece opciones adicionales para probar diferentes esquemas o combinaciones dentro del plantel.
En total, son 21 jugadores los que están trabajando bajo las órdenes de Óscar Villegas mientras se avanza con la preparación previa a los próximos compromisos internacionales. El principal objetivo inmediato es el amistoso frente a Trinidad y Tobago, programado para el domingo a las 16:00 horas en el estadio Tahuichi Aguilera. Este encuentro servirá como una prueba importante para medir el nivel competitivo del equipo y ajustar aspectos tácticos antes del desafío más exigente: el repechaje mundialista.
El resto de los convocados se sumará directamente en Monterrey, sede donde la selección boliviana disputará el repechaje rumbo al Mundial. En esta ciudad mexicana se integrarán otros 11 legionarios destacados como Ramiro Vaca, Miguel Terceros, Gabriel Villamil, Efraín Morales, Roberto Carlos Fernández y Diego Medina, entre otros. La incorporación escalonada responde a las circunstancias logísticas y a la necesidad de mantener al grupo compacto y preparado para afrontar esta etapa decisiva.
La concentración completa y organizada refleja el compromiso institucional con una preparación seria y profesional ante compromisos trascendentales para Bolivia. La planificación cuidadosa y la integración progresiva de los jugadores permiten optimizar recursos humanos y técnicos con miras a obtener resultados positivos tanto en el amistoso preparatorio como en la eliminatoria definitiva hacia la Copa Mundial. En definitiva, esta etapa marca un momento clave para consolidar un equipo competitivo que represente dignamente al país en escenarios internacionales relevantes

