La posición de guardameta, fundamental en el esquema táctico del fútbol contemporáneo, demanda una combinación única de talento, fortaleza mental y consistencia. En vísperas del próximo encuentro internacional, Guillermo Viscarra, del Alianza Lima, se perfila como el principal candidato para custodiar el arco boliviano frente a Corea del Sur este viernes, con el pitido inicial programado para las 7:00 hora de Bolivia.
El arquero, originario de Santa Cruz, ha captado la confianza del cuerpo técnico liderado por Óscar Villegas. Sus cualidades, que incluyen una vasta experiencia, liderazgo dentro del campo y una destacada habilidad para integrarse en la construcción de juego, son aspectos cada vez más valorados en la dinámica actual del fútbol y han sido determinantes en su consideración.
Como alternativa sólida, se encuentra Rodrigo Banegas, de The Strongest. El guardameta ha exhibido un rendimiento sobresaliente en su club, demostrando una fiabilidad constante bajo los tres palos. Su regularidad en el torneo local lo mantiene como una opción viable y de garantías para el seleccionado nacional.
A pesar de un incidente memorable ocurrido en un partido anterior contra Venezuela, donde un desafortunado error resultó en un gol concedido, Viscarra parece mantener la preferencia para iniciar el crucial amistoso. Este episodio, aunque ampliamente difundido en su momento, no ha mermado la confianza del cuerpo técnico en sus capacidades actuales.
La alineación tentativa para enfrentar al combinado asiático incluiría a Guillermo Viscarra en la portería. La defensa estaría conformada por Diego Medina y Roberto Fernández en los laterales, flanqueando a los centrales Richet Gómez y Diego Arroyo. En el mediocampo, Héctor Cuéllar y Gabriel Villamil se encargarían de la contención y el equilibrio, mientras que Miguel Terceros y Moisés Villarroel asumirían roles más creativos en la generación de juego.
Este nuevo compromiso amistoso internacional ofrece a Bolivia una valiosa oportunidad para mejorar la imagen proyectada tras la derrota por 3-0 ante Rusia, un encuentro marcado por desajustes defensivos. El duelo contra Corea del Sur servirá como un examen crucial para evaluar el progreso del equipo y solidificar una base de jugadores con miras a futuros desafíos competitivos

