La representante del Viceministerio de Defensa del Consumidor en Tarija, Silvia Palacios Flores, confirmó que continuará con las inspecciones y controles de precios en los mercados locales, a pesar de las agresiones y amenazas recibidas por parte de algunos comerciantes que aplican costos excesivos en ciertos productos.
Palacios detalló que los operativos de supervisión los realiza junto a un solo funcionario, y que su objetivo principal es proteger a la población, especialmente a los sectores más vulnerables, garantizando precios justos. Afirmó que, aunque ha sido objeto de insultos y amedrentamientos en varias ocasiones, estas situaciones no la detendrán en su labor.
Durante sus recorridos, la funcionaria ha enfrentado hostilidades verbales, principalmente en el mercado campesino, donde existe una alta concentración de vendedores. Sin embargo, aseguró que hasta el momento no se han registrado agresiones físicas.
Sobre la situación actual de los precios, indicó que la especulación ha disminuido en comparación con meses anteriores, cuando se detectaron incrementos arbitrarios, como el cobro de hasta dos bolivianos por un solo huevo en algunas tiendas. No obstante, resaltó que ciertos productos mantienen costos elevados.
En cuanto a la carne de res, Palacios desmintió rumores sobre una baja en los precios. Según su informe, la carne molida criolla se comercializa entre 52 y 60 bolivianos por kilo, el puchero oscila entre 32 y 34 bolivianos, mientras que la carne blanda puede alcanzar hasta 70 bolivianos el kilo. En el caso de la carne proveniente de Santa Cruz, el precio se mantiene entre 58 y 60 bolivianos, con el puchero en un rango similar y la carne blanda entre 76 y 80 bolivianos.
La funcionaria enfatizó que estas cifras reflejan la realidad del mercado y que su trabajo de monitoreo y control continuará para evitar abusos y proteger a los consumidores

