Un grupo de venezolanos residentes en Cochabamba se reunió en la Plaza de las Banderas, mostrando emociones encontradas tras la noticia de la detención de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos. Mientras algunos expresaban su alegría, otros no pudieron contener las lágrimas, reflejando la complejidad del momento.
Una mujer venezolana expresó su gratitud hacia Bolivia, destacando el apoyo recibido durante los siete u ocho años que ha vivido en el país. Otro de los asistentes comentó que este acontecimiento representa un sentimiento único, algo que muchos habían esperado durante años y que ahora se ha hecho realidad.
Los venezolanos presentes compartieron que emigraron en busca de mejores oportunidades, enfrentando la dificultad de estar lejos de sus familias durante largos períodos. Sin embargo, ahora mantienen la esperanza de regresar a su tierra natal, siempre reconociendo la hospitalidad boliviana que les brindó refugio durante todo este tiempo.
Una mujer comentó que no ha visto a su madre en más de ocho años y que la noticia de la captura de Maduro es algo difícil de describir con palabras, pero que representa un cambio positivo. Otro hombre, entre lágrimas, relató que lleva una década sin ver a su hijo ni a sus padres, y aunque ha sido un sentimiento doloroso, agradece a Dios y reconoce la lucha personal que ha enfrentado.
Durante la noche del sábado y la jornada del domingo, los venezolanos se mantuvieron reunidos en la plaza, cantando y celebrando con renovada esperanza la posibilidad de volver a su país.
Respecto a la detención, fuerzas militares estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa en una operación que incluyó bombardeos sobre Caracas y sus alrededores, prolongados por más de una hora. La acción será analizada en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU.
Tras su captura, Maduro fue trasladado en helicóptero a Estados Unidos y conducido al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde enfrentará cargos relacionados con narcotráfico y terrorismo. Imágenes oficiales mostraron al exmandatario esposado y con sandalias al llegar a Nueva York, escoltado por agentes federales de la DEA.
Fuentes estadounidenses confirmaron que Maduro pasó su primera noche en las celdas del Metropolitan Detention Center, ubicado en el distrito federal de Brooklyn

