Un esfuerzo coordinado entre bomberos de la Policía Boliviana, unidades de voluntarios, efectivos militares y miembros de las comunidades locales permitió controlar, este lunes, el 98% de las llamas que afectaron la región suroeste de la serranía de Sama, en el departamento de Tarija.
Aunque persisten algunas columnas de humo, la situación se considera prácticamente bajo control. Las operaciones terrestres y aéreas, que incluyeron el uso de helicópteros, se vieron complementadas por condiciones climáticas favorables, especialmente el descenso de las temperaturas, lo que contribuyó significativamente a la mitigación del siniestro.
Paralelamente, se logró extinguir un segundo foco de incendio forestal que se había desatado en las proximidades de las comunidades de San Pedro de Sola y Pinos. Equipos militares continúan realizando labores de monitoreo en la zona, prestando especial atención al último punto de calor detectado en Pinos Norte.
A las fuerzas de emergencia locales se sumaron contingentes adicionales procedentes de San Ignacio de Velasco, en el departamento de Santa Cruz, y de Cochabamba, estos últimos enviados por la alcaldía de dicha ciudad. El gobierno nacional también desplegó una considerable cantidad de recursos para combatir la emergencia, incluyendo un avión Hércules, dos avionetas, dos helicópteros Eco Charly equipados con sistemas Bambi Bucket, y un importante número de efectivos de las Fuerzas Armadas. El mandatario nacional confirmó posteriormente la supresión completa del fuego en los municipios de Cercado y San Lorenzo.
El primer incendio en la serranía de Sama se había originado el jueves en la parte norte de la cordillera, extendiéndose posteriormente hacia las áreas de Turumayo y Lazareto, antes de ser contenido el sábado previo. A pesar de este control inicial, persistían puntos de calor en el sector norte, específicamente entre San Pedro de Sola, Pinos y Calderillas, donde se presume que el fuego se inició a causa de una práctica de chaqueo.
Un exdirigente y residente de la zona instó a las autoridades del Ministerio Público y la Policía Boliviana a llevar a cabo una investigación exhaustiva para identificar a los presuntos responsables de este desastre. El poblador manifestó su convicción de que el incendio fue provocado, señalando que comenzó en horas de la noche del jueves, obligando a los habitantes a movilizarse rápidamente para salvaguardar a sus animales, principalmente ganado vacuno, y reservas de forraje.
La autoridad municipal de Tarija lamentó profundamente que se hubieran realizado prácticas de chaqueo en San Pedro de Sola en medio de una emergencia preexistente, derivada de un incendio que se había propagado desde la comunidad La Victoria. Esta situación, según explicó, generó una compleja dinámica con frentes de fuego tanto delanteros como traseros, desorganizando las operaciones de control y requiriendo una reestructuración de los esfuerzos de mitigación

