El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha dado un paso fundamental en la organización de las próximas elecciones al lanzar la licitación para la impresión de un total de 7.796.410 papeletas de sufragio. Este proceso, que ha sido publicado oficialmente en el Sistema de Contrataciones del Estado (Sicoes), contempla un costo estimado de 11.504.449 bolivianos para la producción de estos documentos electorales esenciales.
La magnitud de esta tarea es considerable, no solo por la cantidad, sino también por la complejidad que implica el diseño y la variedad de papeletas necesarias para cubrir las diferentes circunscripciones y departamentos del país. Por ello, el TSE ha establecido plazos estrictos para asegurar que la impresión comience a tiempo y se cumplan los tiempos límite para su distribución. La fecha tope para cerrar el contrato con alguna de las empresas interesadas es el 11 de febrero, un plazo que refleja la urgencia y la importancia del proceso.
Hasta el momento, dos empresas han presentado sus propuestas para llevar adelante esta labor: Prográfica y Editorial Quatro Hermanos. Ambas compañías han recibido especificaciones técnicas detalladas por parte del ente electoral, que incluyen requisitos precisos sobre el material y las características de impresión. Se demanda papel bond color blanco con un gramaje de 90 gramos, así como una impresión a todo color en ambas caras del documento, complementada con diversas medidas de seguridad que garantizan la autenticidad y evitan falsificaciones.
En un primer momento, la convocatoria abarcaba toda la impresión para los nueve departamentos del país en un solo contrato; sin embargo, una corrección posterior permitió dividir esta labor en dos partes. Esta división busca optimizar costos y tiempos, ya que los montos varían dependiendo del volumen de papeletas a producirse por departamento. De esta manera, se planteó que una empresa se encargue de la impresión para Chuquisaca, Tarija, Santa Cruz y Beni, mientras que otra asuma el trabajo correspondiente a La Paz, Cochabamba, Oruro y Potosí.
El caso particular del departamento de Santa Cruz destaca dentro del proceso debido a su volumen y complejidad interna. Para la ciudad capital, Santa Cruz de la Sierra, se planea imprimir 1.184.560 papeletas; además, existen otras localidades dentro del mismo departamento como Cotoca, Porongo, La Guardia y El Torno —que forman parte de la provincia Andrés Ibáñez— donde también se requieren papeletas específicas. En total son 54 grupos diferentes de papeletas distribuidas entre todas las provincias del país para garantizar que cada votante reciba el documento adecuado según su distrito electoral.
Asimismo, el contrato estipula que las empresas adjudicadas no solo serán responsables por la producción sino también por el traslado y entrega segura de las papeletas a cada uno de los tribunales electorales departamentales correspondientes. Este aspecto es clave para asegurar que los materiales lleguen en tiempo y forma a los lugares indicados sin riesgos ni demoras.
Para reforzar la integridad electoral mediante estos documentos impresos, cada papeleta incluirá al menos cinco medidas avanzadas de seguridad: tinta fluorescente aplicada en el reverso; tinta invisible; un código QR proporcionado directamente por el TSE; microtexto; y un patrón Guilloché —un diseño complejo usado tradicionalmente en documentos oficiales para impedir falsificaciones—. Estas características son fundamentales dentro del marco legal electoral para proteger contra cualquier intento fraudulento o manipulación durante los comicios.
En conjunto, este proceso evidencia el esfuerzo institucional orientado a garantizar elecciones transparentes y confiables mediante una logística cuidadosa desde la producción hasta la distribución final del material electoral. La precisión técnica requerida y los controles establecidos reflejan una preocupación central por preservar la legitimidad democrática en cada etapa organizativa previa al día del sufragio. Así mismo, estas acciones permiten anticipar posibles desafíos logísticos derivados del gran volumen e importancia estratégica que tienen las papeletas dentro del sistema electoral boliviano

