El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha manifestado que la convocatoria oficial a la segunda vuelta de las elecciones de gobernadores en seis departamentos del país está sujeta al cierre total de los cómputos electorales, un proceso que se ha visto afectado por demoras significativas en regiones clave como Santa Cruz y Cochabamba. Esta situación ha generado preocupación en el ámbito electoral, dado que la falta de resultados consolidados impide avanzar hacia las siguientes etapas del proceso.
Gustavo Ávila, presidente del TSE, explicó en una reciente entrevista en el programa Qué Semana de EL DEBER que el avance del proceso electoral depende directamente de la finalización de los cómputos. “Si no cerramos los cómputos, no podemos proclamar resultados, y si no proclamamos resultados, no podemos convocar a segunda vuelta”, afirmó Ávila, subrayando la interconexión entre cada fase del proceso electoral.
El calendario electoral establece que los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Chuquisaca, Oruro, Tarija y Beni se verán obligados a realizar una segunda vuelta debido a que no se lograron definir ganadores en la primera vuelta celebrada el 22 de marzo. En contraposición, Pando y Potosí ya han consolidado sus resultados preliminares.
La complejidad en Santa Cruz ha sido especialmente notable. Problemas logísticos como el envío erróneo de material electoral y la necesidad de repetir votaciones en algunas mesas han contribuido a esta situación. Además, se han reportado demoras en la entrega de informes completos por parte del Tribunal Electoral Departamental (TED), lo que ha generado una serie de reclamos relacionados con la falta de información sobre la elección de concejales en localidades como San Antonio de Lomerío.
El presidente del TSE destacó la importancia de cerrar los cómputos para brindar certidumbre a la ciudadanía. “Es necesario cerrar los cómputos para dar tranquilidad y evitar conflictos”, aseguró Ávila, recordando que la incertidumbre en el proceso electoral puede alimentar tensiones tanto políticas como sociales.
Asimismo, el TSE advirtió sobre las posibles consecuencias administrativas derivadas del incumplimiento de plazos establecidos para cerrar los cómputos. No cerrar los cómputos en el tiempo previsto es un incumplimiento de deberes, sostuvo Ávila.
En este contexto, el Órgano Electoral se encuentra a la espera de los informes finales provenientes de los tribunales departamentales para poder completar el proceso y activar oficialmente la convocatoria a la segunda vuelta, programada para el 19 de abril. La situación actual resalta no solo las dificultades logísticas enfrentadas por el sistema electoral boliviano, sino también la necesidad imperiosa de garantizar un proceso transparente y confiable para todos los ciudadanos involucrados.

