En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, pacientes oncológicos y sus familiares en Tarija protagonizaron una manifestación en la plaza Luis de Fuentes para denunciar la grave crisis que atraviesa el sistema de atención en salud oncológica en la región. La protesta puso en evidencia una serie de deficiencias estructurales que afectan directamente la calidad y accesibilidad del tratamiento para quienes enfrentan esta enfermedad, poniendo en riesgo sus vidas y exigiendo respuestas urgentes por parte de las autoridades.
La situación descrita por los manifestantes refleja un contexto alarmante donde el crecimiento constante de los casos de cáncer en Tarija no encuentra respuesta adecuada en las condiciones actuales. La representante de la Asociación Lazos Solidarios, Blanca Esquite, subrayó que el sistema local carece de recursos mínimos para atender a esta población vulnerable. En particular, destacó que la imposibilidad de trasladarse a otros departamentos para recibir atención especializada se ha convertido en un obstáculo insalvable debido al aumento desmedido del costo de pasajes, estadías y medicamentos. Esta situación evidencia cómo la crisis económica impacta directamente sobre las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes oncológicos, obligándolos a enfrentarse a un sistema local que no está preparado para satisfacer sus necesidades.
Uno de los puntos más críticos señalados durante la movilización fue el estado paralizado del Hospital Oncológico cuya construcción lleva más de una década sin finalizarse. Este proyecto emblemático representa una esperanza para mejorar la infraestructura sanitaria destinada a pacientes con cáncer en Tarija; sin embargo, su estancamiento por falta de pagos a la empresa constructora ha generado frustración entre quienes dependen de servicios especializados. La demanda principal de los manifestantes fue la reactivación inmediata de esta obra y que el Gobierno Nacional asuma su responsabilidad para concluirla cuanto antes, ya que la ausencia del hospital contribuye al colapso del resto del sistema.
Además, los enfermos denunciaron una escasez persistente e inaceptable de medicamentos e insumos oncológicos esenciales. La crisis económica y la dificultad para acceder a divisas han provocado un aumento considerable en los precios de fármacos importados, lo que limita severamente su disponibilidad y convierte a muchos tratamientos en inaccesibles para familias con recursos limitados. Esta carencia no solo dificulta la continuidad terapéutica sino que también incrementa el riesgo de complicaciones y desenlaces negativos.
El hacinamiento es otro problema grave señalado durante la protesta. Ante la falta de un centro especializado operativo, numerosos pacientes —incluidos niños— reciben atención en el Hospital San Juan de Dios (HRSJD), cuyas instalaciones no están diseñadas ni equipadas para manejar adecuadamente casos oncológicos complejos. La infraestructura insuficiente y las condiciones deficientes en términos de bioseguridad agravan aún más la vulnerabilidad sanitaria de estos pacientes.
La escasez de personal especializado es también motivo recurrente entre las quejas expresadas por los afectados. La ausencia o insuficiencia de médicos oncólogos y enfermeros capacitados limita tanto el acceso a diagnósticos oportunos como el seguimiento adecuado del tratamiento. Por ello, se reclamó con urgencia la creación y dotación de puestos específicos dentro del sistema público para atender esta demanda creciente.
Por otra parte, se denunció la falta o mal funcionamiento irregular de equipos médicos fundamentales como tomógrafos, cuyo déficit retrasa diagnósticos cruciales y compromete la posibilidad de iniciar tratamientos tempranos y efectivos. No obstante, durante ese mismo día se reportó la inauguración reciente de un nuevo tomógrafo en el Hospital Obrero N° 7 perteneciente a la Caja Nacional de Salud (CNS), lo cual podría representar un avance parcial pero insuficiente frente a las necesidades generales del sistema público regional.
En suma, esta movilización expuso una realidad alarmante: mientras aumentan los diagnósticos oncológicos diariamente en Tarija, el sistema sanitario local se encuentra profundamente debilitado e incapaz de responder con eficacia ni con equidad. Los pacientes y sus familias reiteraron su pedido urgente por soluciones concretas e inmediatas ante las autoridades competentes, enfatizando que postergar más tiempo esta lucha contra el cáncer implica condenar a muchos a enfrentar una enfermedad grave sin acceso a una atención digna ni oportuna. Este llamado cobra especial relevancia para toda la población tarijeña afectada directa o indirectamente por esta patología, cuyo bienestar depende ahora más que nunca del compromiso estatal para revertir esta crisis sanitaria

