La economía de Tarija ha enfrentado una década de serias complicaciones, con una tendencia que persiste en el deterioro. Análisis recientes, basados en estadísticas oficiales, revelan que el departamento ha experimentado un decrecimiento del 2.38%, una cifra superior a la registrada en 2023, que fue del 0.38%. Durante este periodo, la región ha visto cómo su Producto Interno Bruto (PIB) nominal se contraía en un tercio.

El crecimiento económico de Tarija alcanzó su punto álgido en 2013, con un notable 11.15%. Sin embargo, desde 2015, se ha observado un punto de inflexión que marcó el inicio de una caída abrupta y continua. Esta contracción económica se ha mantenido de forma ininterrumpida, con la única excepción de un repunte del 2.53% en 2021, el cual fue interpretado más como una fluctuación estadística que como una señal de recuperación económica genuina.

Tarija se distingue como el único departamento que ha experimentado un decrecimiento sostenido a lo largo de los últimos once años. Esta prolongada recesión se atribuye fundamentalmente a la excesiva dependencia de los ingresos generados por la explotación de gas. Si bien el fenómeno del decrecimiento no es exclusivo de Tarija, ya que Santa Cruz también registró un descenso del 3.24% el año pasado, estas dos regiones son las únicas a nivel nacional que han presentado cifras negativas.

En cuanto al PIB nominal del departamento, este se situó en 2.846 millones de dólares en 2024. Comparado con los 4.549 millones de dólares registrados en 2014, se evidencia una caída del 37%. Esta disminución constante se explica por la fuerte dependencia de la producción y exportación de hidrocarburos, así como por la reducción del 50% en las transferencias gubernamentales, incluyendo regalías e Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), durante la última década.

A pesar de estos desafíos económicos, Tarija mantiene su posición como la cuarta economía del país, contribuyendo con un 6.06% al PIB nominal nacional, solo superada por Santa Cruz, La Paz y Cochabamba. Cabe señalar que otras regiones del país también muestran signos de desaceleración económica, con un crecimiento generalizado que se mantiene en niveles bajos. La participación de Tarija en el PIB nacional ha disminuido significativamente, pasando del 14.29% en 2013 y 13.69% en 2014, hasta el actual 6.06%.

Analizando la variación del PIB por actividad económica, el sector de hidrocarburos experimentó una contracción del 13.86% en 2024 en comparación con el año anterior, y los servicios de administración pública cayeron un 2.49%. No obstante, se observaron variaciones positivas en los rubros de construcción, electricidad, gas y agua, lo que sugiere una diversificación incipiente o resiliencia en sectores específicos

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