La ciudad se llenó de entusiasmo y alegría para recibir a la selección nacional de fútbol, reflejando un apoyo incondicional que se percibió en cada espacio público. Los aficionados mostraron que su devoción por el equipo trasciende los resultados deportivos, consolidando a la región como un importante núcleo del fútbol nacional.
Desde la llegada del equipo, miles de seguidores se congregaron en el aeropuerto y en las calles, acompañando a los jugadores hasta el lugar de concentración con aplausos, banderas y muestras de cariño que evidenciaron la conexión profunda entre la selección y su afición local.
Durante la jornada de entrenamiento, la atmósfera festiva se intensificó. Inicialmente prevista para ser a puertas cerradas, la sesión fue abierta al público, permitiendo que los hinchas alentaran a los futbolistas en un ambiente cargado de energía y entusiasmo. La velada continuó con una vibrante manifestación de apoyo frente al hotel, donde los sonidos de bombos, trompetas y fuegos artificiales acompañaron una multitudinaria muestra de afecto.
La diversidad del público fue notable, con familias enteras, jóvenes y adultos que portaron con orgullo los colores del equipo, evidenciando que el fútbol es una pasión compartida que une a distintas generaciones.
En el día del encuentro, la ferviente animación no decayó. A pesar de que el partido culminó en un empate, el estadio se transformó en un escenario de celebración constante, donde cada cántico y aplauso reflejaron el compromiso y la entrega del público hacia la selección.
Los integrantes del equipo y el cuerpo técnico expresaron su gratitud por el respaldo recibido, destacando la importancia de estos momentos para fortalecer el vínculo con la hinchada. Además, manifestaron su intención de regresar pronto, reafirmando el compromiso con la afición local.
Esta experiencia reafirmó la relevancia de la ciudad como un punto esencial en la agenda del fútbol nacional, no solo por la pasión demostrada, sino también por la calidez y el apoyo constante que los seguidores brindan en cada encuentro. La demostración de cariño y lealtad dejó en claro que, independientemente del marcador, siempre habrá un público entregado a respaldar a la selección con el corazón

